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	<title>Universidad N&#243;mada</title>
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		<title>&#191;Tiene la Universidad alg&#250;n inter&#233;s para el capital? </title>
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<category domain="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique33">Monserrat Galcer&#225;n Huguet</category>


		<description>Un art&#237;culo publicado en el peri&#243;dico &lt;a href=&quot;http://www.diagonalperiodico.net/imprimir.php3?id_article=5238&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;Diagonal&lt;/a&gt;.

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&lt;a href="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique33" rel="directory"&gt;Monserrat Galcer&#225;n Huguet&lt;/a&gt;


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Todos los estudiantes perciben, antes o despu&#233;s, el deterioro de la instituci&#243;n universitaria, pero constatan r&#225;pidamente la presencia en sus espacios de actores ajenos, tales como los bancos, las multinacionales, las empresas inform&#225;ticas o los grandes medios de comunicaci&#243;n, cuyas ense&#241;as y colores adornan los claustros y pasillos de los edificios como lo hicieran anta&#241;o las efigies de reyes y mecenas. Son &#237;ndice del profundo cambio que est&#225; sufriendo la ense&#241;anza superior: de escuelas de &#233;lite a centros de masas, y de &#233;stos, a universidades- empresa dispensadoras de servicios cognitivos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Los informes del Banco Mundial empezaron a insistir hace ya algunos a&#241;os en la necesidad de esta transformaci&#243;n global. El informe elaborado por D. Johnstone y W. Experton, The Financing and Management of Higher Education, es de 1998. En ellos, recomendaban dos medidas principales que en nada se alejan de las recomendaciones a otros tipos de empresa: flexibilizaci&#243;n y reducci&#243;n de costos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Ahora bien, en el &#225;mbito educativo flexibilizar significa tratar el conjunto de los recursos, es decir los edificios, las bibliotecas, los laboratorios o los profesores como activos que deben ser insertados lo m&#225;s productivamente posible y que deben ser combinados de modo &#8216;flexible' y variable, reordenando los t&#237;tulos y ense&#241;anzas seg&#250;n m&#243;dulos aleatorios a gusto del consumidor. Se acabaron las carreras standard caracterizadas por conjuntos de conocimientos predefinidos y comunes; al rev&#233;s, se trata de inventar recorridos docentes variados, imaginativos, que combinen cursos y ense&#241;anzas de diverso tipo y que sean adaptables en funci&#243;n de las necesidades, o sea de la matr&#237;cula.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La otra recomendaci&#243;n, reducci&#243;n de costos, no entra&#241;a tampoco secretos: se trata de cargar los costes sobre los usuarios y sus familias, y de recortar los gastos de personal promoviendo plazas de profesores con escasa estabilidad (contratos anuales o bianuales, ligados a un proyecto&#8230;) en detrimento de la vieja figura del profesor-funcionario fijo de plantilla. Esos nuevos profesores son la espina dorsal de la reforma, puesto que carecen de las seguridades y vicios de los antiguos, y conforman una capa de personal extremadamente joven, m&#243;vil y motivable. En resumen, se trataba, ya a finales de los &#8216;90, de aplicar a la Universidad las recetas del nuevo management que iban a transformar ese &#225;mbito social en una aut&#233;ntica &#225;rea de negocios.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;
La educaci&#243;n como mercanc&#237;a&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Tras las movilizaciones contra la LOU, el Informe Bricall se encarg&#243; de poner los puntos sobre las &#237;es, traduciendo palabra por palabra aquellas recomendaciones: hab&#237;a que pasar de la Universidad de masas, en franca decadencia, a una Instituci&#243;n formadora de capital humano; hab&#237;a que sustituir el concepto de la ense&#241;anza superior como un derecho y un bien social, por su consideraci&#243;n como una mercanc&#237;a y una inversi&#243;n; hab&#237;a que abandonar la vieja idea de la ense&#241;anza p&#250;blica y de calidad para entrar en la era de la privatizaci&#243;n de las prestaciones cognitivas; hab&#237;a que dejar de pensar en una universidad radicada en un territorio para ubicarla como una agencia globalizada en un r&#225;nking internacional; hab&#237;a que sustituir en la medida de lo posible la universidad presencial por la ense&#241;anza virtual.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En este proceso el aura de las nuevas tecnolog&#237;as de la informaci&#243;n y la comunicaci&#243;n ha oscurecido la adecuaci&#243;n del nuevo modelo a las exigencias de un nuevo tipo de capitalismo que, juntamente con otros autores, denominamos capitalismo cognitivo. En este nuevo tipo o fase del capitalismo, una porci&#243;n creciente de capital se invierte y se rentabiliza en &#8220;productos cognitivos&#8221; al tiempo que crece, imparable, el n&#250;mero de estos trabajadores sobre el conjunto global. Hablamos del crecimiento de inversiones en investigaci&#243;n, en I+D, en sanidad y ense&#241;anza, en inform&#225;tica, telem&#225;tica, nuevas fuentes de energ&#237;a y nuevos materiales, vistos no s&#243;lo por su contribuci&#243;n cuantitativa al crecimiento en sus sectores espec&#237;ficos, sino por el enorme peso que adquieren en el aumento de la productividad general. &#191;Qu&#233; es un &#8216;bien cognitivo'? Dicho en otras palabras, &#191;c&#243;mo se fabrica una nueva vacuna, c&#243;mo se desarrolla una nueva herramienta de software, c&#243;mo se descubre una nueva prestaci&#243;n? Los &#8216;bienes cognitivos' son resultado de un proceso que tiene, cuando menos, dos caracter&#237;sticas notables. En primer lugar, son efecto de un proceso colectivo: ning&#250;n genio habr&#237;a logrado descubrir nada relevante si no hubiera contado con equipos adecuados y recursos suficientes. Eso implica que los procesos de creaci&#243;n de conocimiento incluyen largas secuencias de recopilaci&#243;n y tratamiento de la informaci&#243;n, de pruebas y ensayos, de puestas a punto, de correcci&#243;n y ampliaci&#243;n, imposibles para un solo agente.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La forma standard de privatizar ese proceso colectivo la proporciona el sistema de patentes y derechos de autor que, aun cuando cumpliera una funci&#243;n en el siglo XVIII para garantizar la subsistencia de los creadores, est&#225; resultando obsoleta. La segunda caracter&#237;stica es que estos bienes, por mucho que se reproduzcan, no se agotan, ni merman en su eficacia. M&#225;s bien al contrario, su uso deviene la ocasi&#243;n de enriquecimientos y mejoras del propio producto, que incorpora nuevas prestaciones. Eso hace que la sociedad basada en el conocimiento sea, al menos te&#243;ricamente, una sociedad potencialmente rica, aunque las trabas puestas al acceso a los bienes pueden hacerla sumamente injusta y polarizada.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Estas dos caracter&#237;sticas se a&#250;nan en el tratamiento de la universidad como gran f&#225;brica de puesta a punto de recursos cognitivos bajo el dominio de la ideolog&#237;a de la privatizaci&#243;n. Se trata, por una parte, de capacitar el futuro &#8216;capital humano' bajo la premisa de que los conocimientos que el alumno/a va a recibir son una especie de &#8216;capital' que le permitir&#225; optar a un mejor puesto de trabajo y que, por tanto, debe &#8216;pagar' con un desembolso previo privado, pues privados ser&#225;n los beneficios que obtenga posteriormente en el ejercicio de su profesi&#243;n, siendo s&#243;lo responsabilidad suya si no lo rentabiliza adecuadamente. Por otra, se trata de producir bienes intangibles cuya inserci&#243;n en los mecanismos de la apropiaci&#243;n privada queden garantizados a trav&#233;s de las patentes y de los conciertos con las empresas antes de su obtenci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Como consecuencia de todo ello las autoridades p&#250;blicas se desentienden de la financiaci&#243;n. Cierto es que los enormes gastos de estas instituciones desbordan en ocasiones los limitados presupuestos de los poderes auton&#243;micos pero, como en tantos otros aspectos de la vida social, la tendencia es dejarlas a merced del mercado, de modo que cada universidad se autofinancie, cosa que s&#243;lo puede hacer en la medida en que la ense&#241;anza sea pagada por los alumnos &#8211;usuarios del servicio&#8211; y que las empresas u otros organismos financieros se interesen por los productos que generan esas especiales empresas: las capacidades desarrolladas en los alumnos-futuros trabajadores (&#8220;habilidades y competencias&#8221;) y los conocimientos susceptibles de ser rentabilizados, para lo cual deben estar convenientemente protegidos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Sin embargo, &#233;ste no es el reto. El desaf&#237;o est&#225; en desligar la Universidad del mercado y acercarla a todos aquellos procesos sociales que est&#225;n luchando contra las nuevas formas del capitalismo cognitivo: de la lucha por el territorio al software libre, de los procesos de autoformaci&#243;n a las investigaciones participativas. Potenciar esa opci&#243;n nos permitir&#237;a decir un adi&#243;s esperanzado a la Universidad de masas, y oponer al modelo neoliberal una creaci&#243;n en com&#250;n de conocimientos compartidos.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>



	<item>
		<title>El dilema chino seg&#250;n Giovanni Arrighi</title>
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		<dc:creator>Molloy</dc:creator>

<category domain="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique33">Monserrat Galcer&#225;n Huguet</category>


		<description>Una rese&#241;a de &lt;a href=&quot;http://www.universidadnomada.net/spip.php?article138&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;Adam Smith en Pek&#237;n&lt;/a&gt;, de Giovanni Arrighi.

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&lt;a href="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique33" rel="directory"&gt;Monserrat Galcer&#225;n Huguet&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El libro de G. Arrighi, &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Adan Smith en Pek&#237;n&lt;/i&gt; (Madrid, Akal, &quot;Cuestiones de antagonismo&quot;, 2007), recientemente publicado en las versiones inglesa y castellana, est&#225; destinado, sin lugar a dudas, a convertirse en uno de los textos b&#225;sicos para enjuiciar la actual coyuntura socio-econ&#243;mica mundial, marcada por el declive simult&#225;neo de la hegemon&#237;a americana y el ascenso de China.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En este marco conceptual el autor define la cuesti&#243;n central del s. XXI con las siguientes palabras: &#8220;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;si, y en qu&#233; condiciones, el ascenso chino, con todas sus deficiencias y probables reveses futuros, puede considerarse un presagio de esa mayor igualdad y mutuo respeto entre los pueblos europeos y no europeos, que Adam Smith preve&#237;a y propugnaba hace 230 a&#241;os&lt;/i&gt;&#8221; (p. 393).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Esta doble referencia al proceso chino y a A. Smith, presente en el propio t&#237;tulo del libro, nos indica que el an&#225;lisis se desarrolla en dos l&#237;neas esenciales: una, estudiar las transformaciones econ&#243;micas en China, no como prueba de la capacidad de arrastre del credo neo-liberal, sino m&#225;s bien como resultado de pr&#225;cticas de econom&#237;a mercantil que se remontan a tiempos antiguos, y que permitieron que aquel pa&#237;s mantuviera durante siglos lo que el autor denomina &#8220;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;equilibrio econ&#243;mico de alto nivel&lt;/i&gt;&#8221;, de tal modo que, si ya el desarrollo tradicional de China parec&#237;a demostrar la discrepancia entre los procesos de formaci&#243;n del mercado y los del desarrollo capitalista, la hibridaci&#243;n actual entre una econom&#237;a intensiva en trabajo y la preponderancia de la producci&#243;n para el mercado internacional &#8211; clave en su resurgimiento-, abrir&#237;a la v&#237;a a un proceso alternativo al estilo (capitalista) americano de vida.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Como segunda l&#237;nea el autor propone una reinterpretaci&#243;n del legado econ&#243;mico de Adam Smith, en una clave que permite distinguir dos v&#237;as de desarrollo socio-econ&#243;mico: la revoluci&#243;n industrial de Occidente que, unida a un mercado capitalista, di&#243; lugar al desarrollo capitalista cl&#225;sico teorizado por Marx, y la v&#237;a &#8220;industriosa&#8221; (la terminolog&#237;a es de K.Sugihara) que, unida a un mercado no capitalista, propici&#243; el desarrollo &#8220;natural&#8221; de Oriente. O dicho de otra manera, un desarrollo que explota las potencialidades de crecimiento del mercado y profundiza la divisi&#243;n social del trabajo, pero no altera sustancialmente el entorno como ser&#237;a el modelo oriental, a diferencia de otro que, centr&#225;ndose en el comercio a larga distancia y en la producci&#243;n para la exportaci&#243;n, lo destruye, como ocurre en el modelo occidental cl&#225;sico. La existencia de esa otra v&#237;a refuerza la tesis anteriormente expuesta, de que en China se est&#225; dando un desarrollo alternativo, el cual, si este pa&#237;s llegara a ocupar una posici&#243;n hegem&#243;nica mundial dado el declive de la hegemon&#237;a americana, podr&#237;a suponer un profundo cambio en las relaciones geopol&#237;ticas globales. La argumentaci&#243;n te&#243;rica sobre las dos v&#237;as de desarrollo del mercado apuntala te&#243;ricamente esa conclusi&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Porque el declive americano constituye la contra-imagen del ascenso de China; de hecho es el contrapunto del tema principal, al que el autor dedica una parte sustanciosa de la obra. Al hilo de la discusi&#243;n, por una parte con R. Brenner y de otra con D. Harvey, argumenta que la depresi&#243;n econ&#243;mica de los a&#241;os 70 del pasado siglo, marcada por la contracci&#243;n de los beneficios empresariales, fue profundizada por la resistencia de los trabajadores a cargar con el peso de la crisis, y por el declive de la hegemon&#237;a americana a partir de la derrota de Vietnam. Por tanto en su interpretaci&#243;n no se trata tanto, o no se trata s&#243;lo, de los efectos de la competencia inter-capitalista, como hab&#237;a subrayado Brenner, cuanto de que esta competencia, as&#237; como las luchas anteriormente mencionadas entre capital y trabajo, se inscriben en una din&#225;mica geopol&#237;tica que les imprime su sello: el declive de la hegemon&#237;a americana. &#8220;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Interpreto la crisis de rentabilidad como un aspecto de una crisis de hegemon&#237;a m&#225;s amplia&lt;/i&gt;&#8221; (p. 172), a la que define como aquella &#8220;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;situaci&#243;n en la que el Estado hegem&#243;nico vigente carece de los medios o de la voluntad para seguir impulsando el sistema interestatal en una direcci&#243;n que sea ampliamente percibida como favorable, no s&#243;lo para su propio poder sino para el poder colectivo de los grupos dominantes del sistema&lt;/i&gt;&#8221; (p. 160).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En una situaci&#243;n de ese tipo, el centro declinante &#8211; ni que decir tiene que Arrighi inscribe su an&#225;lisis en la teor&#237;a m&#225;s amplia de los ciclos econ&#243;micos del sistema-mundo, desarrollada entre otros textos en su conocida obra &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;El largo siglo XX&lt;/i&gt;- en una situaci&#243;n de ese tipo, dec&#237;a, el centro declinante puede intentar mantener una &#8220;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;dominaci&#243;n sin hegemon&#237;a&#8221;&lt;/i&gt; arrastrando a los otros agentes del sistema mundial a confrontaciones b&#233;licas de desigual resultado e, inclusive, despe&#241;&#225;ndose en un abismo sin fondo como parece ser la guerra en Irak. Para Arrighi la estrategia seguida por Bush tras el 11 de septiembre es m&#225;s que una muestra del intento por reconfigurar la maltrecha hegemon&#237;a americana: &#8220;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;El objetivo de la guerra contra el terror no era &#250;nicamente capturar terroristas, sino reconfigurar la geograf&#237;a pol&#237;tica de Asia occidental con el objetivo de iniciar un nuevo siglo americano&lt;/i&gt;&#8221;; en este marco &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;&#8220;la invasi&#243;n de Irak&#8230;pretend&#237;a ser una primera operaci&#243;n t&#225;ctica en una estrategia a largo plazo destinada [&#8230;] a establecer el control estadounidense sobre el grifo global del petr&#243;leo y, por lo tanto, sobre la econom&#237;a global durante otros cincuenta a&#241;os o m&#225;s&lt;/i&gt;&#8221; (p 194 y 202). A pesar del caos en Irak e incluso de la aventura en L&#237;bano en el verano de 2005, esta estrategia no ha cosechado m&#225;s que fracasos, como demuestra el descenso continuado del d&#243;lar profundizado por la crisis financiera del verano de 2007, que marca el hundimiento del proyecto imperial neoconservador americano.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Hasta aqu&#237; las tesis de Arrighi son tremendamente coherentes, al menos en su trazado general. Quedan sin embargo algunos puntos oscuros: el primero es la extraordinaria importancia concedida a los &#8220;agentes pol&#237;ticos&#8221;, especialmente los Estados, como actores hist&#243;ricos y econ&#243;micos, hasta el punto de que la distinci&#243;n entre &#8220;sociedad de mercado&#8221; y &#8220;sociedad capitalista de mercado&#8221; reposa en que el Estado act&#250;e o no act&#250;e como un poder sometido al inter&#233;s capitalista de clase, o sea al incremento de la acumulaci&#243;n. Seg&#250;n afirma textualmente: &#8220;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;el car&#225;cter capitalista del desarrollo basado en el mercado [&#8230;] est&#225; determinado [&#8230;] por la relaci&#243;n del poder del Estado con el capital. Se pueden a&#241;adir tantos capitalistas como se quiera a una econom&#237;a de mercado, pero a menos que el Estado se subordine a su inter&#233;s de clase, la econom&#237;a de mercado sigue siendo no-capitalista&lt;/i&gt;&#8221; (p. 345).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&#191;Qu&#233; define el inter&#233;s de clase que, incorporado por el Estado, asegura el car&#225;cter capitalista de la sociedad de mercado? El autor no lo define aunque, por el contexto, podemos adivinar que, en tanto el proceso de intercambio mercantil no se subordine a los mecanismos de acumulaci&#243;n y en especial de &#8220;acumulaci&#243;n por desposesi&#243;n&#8221; (la terminolog&#237;a es de D. Harvey) generando un proceso sin fin de acumulaci&#243;n por la acumulaci&#243;n, sino que siga atendiendo a las necesidades de mejora econ&#243;mica y social de las poblaciones asentadas en el territorio, ese proceso no sucumbir&#225; a aquella fatal deriva.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por esta raz&#243;n puede afirmar que &#8220;el ascenso econ&#243;mico de Asia&#8221;, en especial si ese ascenso puede proseguir de modo pac&#237;fico, garantiza por s&#237; mismo un aumento de la igualdad en el mundo &#8211; al menos de la igualdad entre naciones y/o entre regiones del mundo, si no entre individuos o entre clases &#8211; y puede propiciar un nuevo Bandung, o sea un nuevo reparto de poder e influencia entre el Norte y el Sur global. La ausencia, sin embargo, de cualquier perspectiva que eval&#250;e las diferencias internas &#8211; de clase, de g&#233;nero, de raza,- y el exagerado protagonismo de los agentes pol&#237;tico-estatales, no permiten matizar, siquiera sea someramente, aquella afirmaci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El segundo punto oscuro surge al sugerir una distinci&#243;n entre el inter&#233;s del capital global del Norte&#8211; ocupado cada vez m&#225;s en amplias operaciones financieras que elevan la rentabilidad pero generan efectos altamente depredadores- y el inter&#233;s de la potencia hegem&#243;nica, USA, cuyo intento por reconfigurar un &#8220;poder imperial&#8221; ha fracasado irremisiblemente. Esta distancia entre un capital financiero altamente m&#243;vil y las dificultades del centro hegem&#243;nico para imponer pol&#237;ticas a escala global que le sean favorables, marcar&#237;a todav&#237;a m&#225;s el declive de la primera potencia del mundo que, si bien sigue si&#233;ndolo a nivel militar, est&#225; &#8211; cosa curiosa &#8211; m&#225;s endeudada que ninguna otra, siendo sus acreedores &#8211; cosa doblemente curiosa &#8211; los Estados y agentes empresariales emergentes del Asia oriental. Es decir que mientras el capital financiero propiamente capitalista &#8211; el del Norte- se lanza a operaciones de alto riesgo, surgen poderes financieros sustentados en los enormes super&#225;vits de los pa&#237;ses emergentes, especialmente los chinos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Esta circunstancia contribuye a mantener las opciones tremendamente abiertas: dif&#237;cilmente un Estado tan endeudado como la actual USA lograr&#225; construir un &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;New Deal&lt;/i&gt; a escala global &#8211; punto en el que Arrighi disiente de su amigo D. Harvey &#8211; pero, por eso mismo, no parece previsible que pueda prolongar su dominaci&#243;n, desprovista de hegemon&#237;a.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&#191;Cu&#225;les podr&#237;an ser los agentes que precipitaran la situaci&#243;n? Por lo dicho anteriormente no parece que el autor conf&#237;e demasiado en los movimientos sociales, cuyas luchas entiende siempre como luchas defensivas incluso si, en el mejor de los casos, logran forzar a las &#233;lites dirigentes a introducir cambios que respeten sus intereses. &#191;Pero cabe esperar que las &#233;lites de los centros emergentes y especialmente las &#233;lites chinas ser&#225;n tan perspicaces de escapar a las a&#241;agazas de la pol&#237;tica exterior americana y preparar para su pueblo &#8211; y por extensi&#243;n para la Humanidad en su conjunto- ese estado de mayor igualdad y cooperaci&#243;n? &#191;Podemos confiar en que un nuevo orden mundial, centrado en China, termine, o al menos debilite, los enfrentamientos militares entre las potencias? Y en tanto que sujetos europeos occidentales &#191;nos cabe luchar por ello?&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Arrighi no ofrece una respuesta concluyente. El final del libro deja abiertas varias posibilidades, dibujando s&#243;lo una alternativa entre una opci&#243;n catastr&#243;fica en el caso de que China siguiera la pauta (capitalista) estadounidense y la otra, relativamente m&#225;s tranquilizadora, si la abandonara. La apuesta del autor se inclina claramente por la segunda, aunque con cautela: &#8220;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Si la reorientaci&#243;n consigue revitalizar y consolidar las tradiciones chinas de desarrollo autocentrado basado en el mercado, acumulaci&#243;n sin desposesi&#243;n, movilizaci&#243;n de los recursos humanos m&#225;s que de los no-humanos y gobierno mediante la participaci&#243;n de las masas en la toma de decisiones, entonces es probable que China est&#233; en condiciones de contribuir decisivamente al surgimiento de una comunidad de civilizaciones aut&#233;nticamente respetuosa hacia las diferencias culturales; pero si la reorientaci&#243;n fracasa, China puede muy bien convertirse en un nuevo foco de caos social y pol&#237;tico que facilite los intentos del Norte por restablecer un dominio global que se desmorona o &#8230;ayude a la Humanidad a arder en los horrores ( o las glorias) de la creciente violencia que acompa&#241;a la liquidaci&#243;n del orden mundial de la Guerra Fr&#237;a&lt;/i&gt;&#8221; (p. 403).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;A pesar de no estar cerrada, la opci&#243;n del autor parece ser clara: el futuro del s. XXI no se juega en los movimientos europeos, ni siquiera en Latinoam&#233;rica- a pesar de su claro protagonismo &#8211; ni en Oriente pr&#243;ximo, con todo su caos y violencia, sino en el ascenso de ese nuevo centro de la econom&#237;a-mundo: el mercado asi&#225;tico y en especial el chino, con su poder para crear en torno suyo una nueva econom&#237;a global.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.universidadnomada.net/IMG/doc/Arrighi_Montserrat.doc&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;Descarga el texto&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>El discurso oficial de la Universidad</title>
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		<dc:creator>Molloy</dc:creator>

<category domain="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique33">Monserrat Galcer&#225;n Huguet</category>


		<description>Una contribuci&#243;n cr&#237;tica sobre la crisis de la universidad (p&#250;blica) en tiempos de la convergencia e integraci&#243;n de las universidades de la UE conforme al &quot;proceso de Bolonia&quot;. &lt;br /&gt;La crisis de la Universidad. &lt;br /&gt;Las llamadas de atenci&#243;n en torno a la crisis de la Universidad est&#225;n en el centro de las preocupaciones de muchos intelectuales desde hace decenios. En los textos de Sartre, hace m&#225;s de treinta a&#241;os, encontramos ya expresiones que parecen de cualquier cr&#237;tico contempor&#225;neo: &quot;A partir del (...)


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;Una contribuci&#243;n cr&#237;tica sobre la crisis de la universidad (p&#250;blica) en tiempos de la convergencia e integraci&#243;n de las universidades de la UE conforme al &quot;proceso de Bolonia&quot;.&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;La crisis de la Universidad.
&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Las llamadas de atenci&#243;n en torno a la crisis de la Universidad est&#225;n en el centro de las preocupaciones de muchos intelectuales desde hace decenios. En los textos de Sartre, hace m&#225;s de treinta a&#241;os, encontramos ya expresiones que parecen de cualquier cr&#237;tico contempor&#225;neo: &quot;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;A partir del momento en que la finalidad es satisfacer las necesidades de ejecutivos de la industria privada, hay forzosamente una selecci&#243;n, puesto que es falso, al contrario de lo que se cree a menudo, que exista una armon&#237;a entre el desarrollo de una sociedad capitalista avanzada y el aumento de especialistas que resulte de este desarrollo. Hay, al contrario, una desarmon&#237;a completa. El aumento del n&#250;mero de estudiantes es- felizmente- mucho m&#225;s r&#225;pido que el del n&#250;mero de ejecutivos exigido por la industria. Por eso se dice que hay &quot;demasiados&quot; estudiantes. &#191;Demasiados en relaci&#243;n a qu&#233;? &#161; En relaci&#243;n a las necesidades de la industria, seguramente!. Se presentan todos, pero &#233;sta s&#243;lo necesita a algunos: la Universidad, concebida para servirla, eliminar&#225; a los otros en el camino. La &#250;nica reforma v&#225;lida - que ser&#237;a una revoluci&#243;n- consistir&#237;a en inventar una universidad cuyo fin no fuera ya seleccionar una &#233;lite, sino aportar cultura a todos, incluidos los que no ser&#225;n `ejecutivos&#180;&quot;. En esta situaci&#243;n, contin&#250;a el autor &quot; est&#225; naciendo as&#237;, como reacci&#243;n a la destrucci&#243;n de la cultura... una concepci&#243;n todav&#237;a confusa, pero cuyos contornos se afirman cada d&#237;a m&#225;s: el saber es de todos, da poder sobre el mundo pero no debe, de rechazo, servir para seleccionar los altos comisionados de los monopolios; la cultura es la nueva praxis que se aclara a s&#237; misma al esclarecer su actuaci&#243;n&lt;/i&gt;&quot;. Estas l&#237;neas fueron escritas en 1969.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;A&#241;os m&#225;s tarde escrib&#237;a Lyotard : &quot;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;aparte de estas dos categor&#237;as de estudiantes que reproducen la intelligentsia profesional y la intelligentsia t&#233;cnica, los dem&#225;s j&#243;venes presentes en la Universidad son, en su mayor parte, parados no contabilizados en las estad&#237;sticas de demanda de empleo. Son, en efecto, excedentes con respecto a las salidas correspondientes a las disciplinas en las que se los encuentra (letras y ciencias humanas)&lt;/i&gt;&quot;. Curiosamente Lyotard se&#241;ala que estos &#250;ltimos, &quot;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;los parados no contabilizados&lt;/i&gt;&quot;, anticipan la figura de la formaci&#243;n permanente que se convertir&#225; en uno de los segmentos clave de la ense&#241;anza superior no estrictamente profesional: &quot;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;el saber no es y no ser&#225; transmitido en bloque y de una vez por todas a j&#243;venes antes de su entrada en la vida activa; es y ser&#225; transmitido &quot;a la carta&quot; a adultos ya activos o a la espera de serlo, en vistas a la mejora de su competencia y de su promoci&#243;n, pero tambi&#233;n en vista a la adquisici&#243;n de informaciones, lenguajes y juegos de lenguaje que les permitan ampliar el horizonte de su vida profesional y articular su experiencia t&#233;cnica y &#233;tica...; lo que parece seguro, es que en los dos casos, la deslegitimaci&#243;n y el dominio de la performatividad son el toque de agon&#237;a de la era del Profesor&lt;/i&gt;&quot;.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En estos textos se documenta la crisis de la Universidad tradicional, de la universidad de &#233;lites, humanista y meritocr&#225;tica, y se anticipa una especie de disoluci&#243;n de la Universidad en el cultivo del saber por s&#237; mismo, ya sea en una pr&#225;ctica aut&#243;noma creadora de cultura, ya en un conjunto de cursos de reciclaje, expertos, masters, y tutti quanti, por medio de los cuales se aporta una especie de plus de conocimiento a usuarios adultos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Si este diagn&#243;stico es correcto, estar&#237;amos asistiendo al fin de la Universidad humanista, un tipo de universidad que se encuentra en la tradici&#243;n europea cuando menos desde el Renacimiento. En la cultura occidental la Universidad naci&#243; como una instituci&#243;n particular, orientada a la formaci&#243;n de los dirigentes a trav&#233;s de la transmisi&#243;n de un saber acumulado. Y esos dos rasgos: &lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;1)&lt;/strong&gt; educar a aquella parte de la sociedad que por diversas causas que dependen a su vez de la propia estructura social, se consideraban llamados a la tarea de dirigirla, capacit&#225;ndoles justamente para eso y &lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;2)&lt;/strong&gt;, hacerlo facilit&#225;ndoles el acceso a un saber ya disponible, conforman sus rasgos b&#225;sicos. En esta tarea el saber socialmente acumulado, el saber ya adquirido, permit&#237;a la capacitaci&#243;n pues se vinculaba a los logros intelectuales que proven&#237;an de una &#233;poca pasada: el derecho romano, la historia y la filosof&#237;a griega, ...&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;(Desc&#225;rgate &lt;a href=&quot;http://www.universidadnomada.net/IMG/zip/Montse_EL_DISCURSO_OFICIAL_SOBRE_LA_UNIVERSIDAD.zip&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;aqu&#237;&lt;/a&gt; el resto del art&#237;culo en formato pdf)&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>El discurso oficial sobre la universidad</title>
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		<description>La crisis de la Universidad. &lt;br /&gt;Las llamadas de atenci&#243;n en torno a la crisis de la Universidad est&#225;n en el centro de las preocupaciones de muchos intelectuales desde hace decenios. En los textos de Sartre, hace m&#225;s de treinta a&#241;os, encontramos ya expresiones que parecen de cualquier cr&#237;tico contempor&#225;neo: &quot; A partir del momento en que la finalidad es satisfacer las necesidades de ejecutivos de la industria privada, hay forzosamente una selecci&#243;n, puesto que es falso, al contrario de lo que se cree a (...)


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 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.universidadnomada.net/IMG/arton2.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width=&quot;720&quot; height=&quot;540&quot; class=&quot;spip_logos&quot; /&gt;
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El aumento del n&#250;mero de estudiantes es- felizmente- mucho m&#225;s r&#225;pido que el del n&#250;mero de ejecutivos exigido por la industria. Por eso se dice que hay &quot;demasiados&quot; estudiantes. &#191;Demasiados en relaci&#243;n a qu&#233;? &#161; En relaci&#243;n a las necesidades de la industria, seguramente!. Se presentan todos, pero &#233;sta s&#243;lo necesita a algunos: la Universidad, concebida para servirla, eliminar&#225; a los otros en el camino. La &#250;nica reforma v&#225;lida - que ser&#237;a una revoluci&#243;n- consistir&#237;a en inventar una universidad cuyo fin no fuera ya seleccionar una &#233;lite, sino aportar cultura a todos, incluidos los que no ser&#225;n `ejecutivos&#180;&quot;. En esta situaci&#243;n, contin&#250;a el autor &quot; est&#225; naciendo as&#237;, como reacci&#243;n a la destrucci&#243;n de la cultura... una concepci&#243;n todav&#237;a confusa, pero cuyos contornos se afirman cada d&#237;a m&#225;s: el saber es de todos, da poder sobre el mundo pero no debe, de rechazo, servir para seleccionar los altos comisionados de los monopolios; la cultura es la nueva praxis que se aclara a s&#237; misma al esclarecer su actuaci&#243;n&quot;. Estas l&#237;neas fueron escritas en 1969.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;A&#241;os m&#225;s tarde escrib&#237;a Lyotard : &quot;aparte de estas dos categor&#237;as de estudiantes que reproducen la intelligentsia profesional y la intelligentsia t&#233;cnica, los dem&#225;s j&#243;venes presentes en la Universidad son, en su mayor parte, parados no contabilizados en las estad&#237;sticas de demanda de empleo. Son, en efecto, excedentes con respecto a las salidas correspondientes a las disciplinas en las que se los encuentra (letras y ciencias humanas)&quot;. Curiosamente Lyotard se&#241;ala que estos &#250;ltimos, &quot;los parados no contabilizados&quot;, anticipan la figura de la formaci&#243;n permanente que se convertir&#225; en uno de los segmentos clave de la ense&#241;anza superior no estrictamente profesional: &quot;el saber no es y no ser&#225; transmitido en bloque y de una vez por todas a j&#243;venes antes de su entrada en la vida activa; es y ser&#225; transmitido &quot;a la carta&quot; a adultos ya activos o a la espera de serlo, en vistas a la mejora de su competencia y de su promoci&#243;n, pero tambi&#233;n en vista a la adquisici&#243;n de informaciones, lenguajes y juegos de lenguaje que les permitan ampliar el horizonte de su vida profesional y articular su experiencia t&#233;cnica y &#233;tica...; lo que parece seguro, es que en los dos casos, la deslegitimaci&#243;n y el dominio de la performatividad son el toque de agon&#237;a de la era del Profesor&quot; .&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En estos textos se documenta la crisis de la Universidad tradicional, de la universidad de &#233;lites, humanista y meritocr&#225;tica, y se anticipa una especie de disoluci&#243;n de la Universidad en el cultivo del saber por s&#237; mismo, ya sea en una pr&#225;ctica aut&#243;noma creadora de cultura, ya en un conjunto de cursos de reciclaje, expertos, masters, y tutti quanti, por medio de los cuales se aporta una especie de plus de conocimiento a usuarios adultos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Si este diagn&#243;stico es correcto, estar&#237;amos asistiendo al fin de la Universidad humanista, un tipo de universidad que se encuentra en la tradici&#243;n europea cuando menos desde el Renacimiento. En la cultura occidental la Universidad naci&#243; como una instituci&#243;n particular, orientada a la formaci&#243;n de los dirigentes a trav&#233;s de la transmisi&#243;n de un saber acumulado. Y esos dos rasgos: 1) educar a aquella parte de la sociedad que por diversas causas que dependen a su vez de la propia estructura social, se consideraban llamados a la tarea de dirigirla, capacit&#225;ndoles justamente para eso y 2), hacerlo facilit&#225;ndoles el acceso a un saber ya disponible, conforman sus rasgos b&#225;sicos. En esta tarea el saber socialmente acumulado, el saber ya adquirido, permit&#237;a la capacitaci&#243;n pues se vinculaba a los logros intelectuales que proven&#237;an de una &#233;poca pasada: el derecho romano, la historia y la filosof&#237;a griega, ...&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;No vamos a detenernos en el modelo; lo que me importa es resaltar c&#243;mo esa concepci&#243;n de la Instituci&#243;n que la considera guardiana de un saber antiguo, &#250;til socialmente para el buen gobierno, se mantuvo, y se mantiene todav&#237;a, como una caracter&#237;stica de las concepciones m&#225;s tradicionales, aunque simult&#225;neamente los nuevos objetivos profesionales atribuidos a la ense&#241;anza universitaria han ido desplazando los antiguos l&#237;mites. Item m&#225;s cuando las habilidades necesarias para el &quot;buen gobierno&quot; carecen de sentido en sociedades tecnocr&#225;ticas en las que se ha producido un enorme desplazamiento de los saberes requeridos: la sociolog&#237;a ocupa el lugar de la filosof&#237;a, las ciencias de la informaci&#243;n y de la comunicaci&#243;n el lugar de la pol&#237;tica y de la historia, la filolog&#237;a cl&#225;sica desaparece, ...&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;A la Universidad cl&#225;sica humanista se a&#241;adi&#243; la funci&#243;n de capacitaci&#243;n profesional algo m&#225;s tard&#237;amente, por lo general en torno a los siglos XVIII y XIX. En aquel momento se trat&#243; de acoger en las Universidades, especialmente bajo la forma de Institutos t&#233;cnico-cient&#237;ficos, la producci&#243;n de nuevo conocimiento en el marco de las ciencias experimentales. Al n&#250;cleo cl&#225;sico de los saberes universitarios (teolog&#237;a, filosof&#237;a, derecho,..) se a&#241;adieron las ciencias experimentales que tendieron a destronar a las antiguas disciplinas y a introducir nuevas labores y centros de investigaci&#243;n tales como cl&#237;nicas y laboratorios.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Con esa nueva funci&#243;n la Universidad, tendencialmente, empez&#243; a convertirse en una universidad de masas, pues ya no se trataba s&#243;lo o fundamentalmente, de formar a las capas dirigentes d&#225;ndoles un marchamo de legitimidad y, quiz&#225;, adiestr&#225;ndolas en el manejo de ciertos saberes, c&#243;digos y maneras que dieran un sello a su dominaci&#243;n, sino que, a&#250;n siendo clasista en su composici&#243;n, especialmente por el origen de clase de alumnos y profesores, su vinculaci&#243;n al ejercicio de las profesiones intelectuales la ligaba estrechamente a la din&#225;mica de una sociedad en la que ese tipo de trabajo, el trabajo intelectual, ocupaba cada vez m&#225;s un lugar predominante.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La Universidad decimon&#243;nica mantuvo sin embargo sus rasgos elitistas pues no s&#243;lo era una minor&#237;a social la que acced&#237;a a ella, por el nivel de ingresos que exig&#237;a y por la necesidad de dedicar al estudio un tiempo de vida, cosa que no pueden permitirse los m&#225;s pobres, sino tambi&#233;n porque los saberes universitarios segu&#237;an estando ligados a las tareas de gobierno y de direcci&#243;n en la sociedad, en la pol&#237;tica y en la empresa. Y aunque en esa &#233;poca por lo general las Universidades no estaban vinculadas a las grandes empresas, empezaba a darse una convergencia entre unas y otras.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Se trataba del modelo cl&#225;sico de la Universidad burguesa: una Instituci&#243;n con pocos alumnos y pocos, pero muy respetados profesores, sostenida por los organismos estatales con dinero p&#250;blico y dedicada b&#225;sicamente a la docencia y a la investigaci&#243;n, o sea a la transmisi&#243;n del saber y a la capacitaci&#243;n para ense&#241;arlo, adem&#225;s de a la producci&#243;n de saber nuevo. La Universidad burguesa ten&#237;a, y en la medida en que pervive, tiene todav&#237;a entre sus objetivos destacados la ense&#241;anza tendiente al ejercicio profesional. Es una ense&#241;anza orientada a capacitar a los alumnos para el ejercicio de las profesiones cualificadas. Facultades como Medicina, que es una de las primeras en organizarse para la expedici&#243;n de t&#237;tulos, Farmacia, Veterinaria, Qu&#237;mica, ... caracterizan la ense&#241;anza universitaria de vocaci&#243;n profesional. De este modo encontramos que en las sociedades modernas una parte considerable del trabajo intelectual exige la titulaci&#243;n pertinente lo que supone un gran aumento de las Universidades, ya que ellas son las encargadas de tal funci&#243;n. Las Facultades, convertidas en f&#225;bricas de t&#237;tulos (o de titulados) garantizan, cuando menos te&#243;ricamente, la idoneidad de ese tipo de profesionales.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En los &#250;ltimos decenios, esos que describimos como de crisis de la Universidad, la acelerada transformaci&#243;n de las sociedades capitalistas occidentales hacia un mayor protagonismo del conocimiento y de la informaci&#243;n arrastra tras de s&#237; a las instituciones universitarias, que reciben una afluencia de alumnos cada vez mayor y deben dar cabida a nuevos estudios y nuevas profesiones. La formaci&#243;n universitaria empieza a considerarse como un servicio que pueden ofrecer tanto instituciones privadas como instituciones p&#250;blicas, m&#225;s o menos privatizadas; m&#225;s que como un derecho se empieza a tratar la ense&#241;anza como un negocio virtualmente lucrativo pues aumenta la demanda entre j&#243;venes interesados en ampliar su perfil profesional y con cierta capacidad de compra. La privatizaci&#243;n no pasa s&#243;lo por la creaci&#243;n y mantenimiento de Universidades privadas, sino por transformar la ense&#241;anza superior o &#8220;terciaria&#8221; como se dice en los documentos oficiales, en mercanc&#237;a sujeta a los mecanismos del mercado. En este punto las Universidades tradicionales se encuentran con una fuerte o incipiente competencia que las empuja a buscar formas m&#225;s sofisticadas y flexibles para adecuar los estudios a las demandas que est&#225;n apareciendo. Un informe de la OCDE de 1997 destaca por ejemplo la necesidad de flexibilizar las ense&#241;anzas, lo que considera un aut&#233;ntico desaf&#237;o para las pol&#237;ticas educativas de los Gobiernos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La Universidad de elites tanto en su versi&#243;n cl&#225;sica como en el modelo burgu&#233;s decimon&#243;nico se halla en crisis por la llegada a la Universidad de gran n&#250;mero de alumnos procedentes de capas no dominantes y que tampoco est&#225;n llamados de por s&#237; a ejercer tareas de dominio o de gobierno, por la proliferaci&#243;n de nuevas carreras y titulaciones y por el hecho de quedar insertada cada vez m&#225;s profundamente en una sociedad r&#225;pidamente cambiante y estar ligada a ella por m&#250;ltiples lazos. Ese proceso, que se inici&#243; ya con el siglo XX, no ha ido acompa&#241;ado o al menos no en medida suficiente, por un aumento en la capacidad de los centros, tanto f&#237;sica como docente, ni por una democratizaci&#243;n real de los organismos de decisi&#243;n. En contraste con los viejos edificios suntuarios y lujosos, las nuevas Universidades son centros funcionales, llenos de aulas, con pocos espacios para la actividad intelectual directa y demasiados para el adoctrinamiento. La formaci&#243;n es m&#225;s bien baja, como una especie de ba&#241;o cultural con funciones introductorias y de selecci&#243;n social m&#225;s que cualquier otra cosa, que hace del alumno un aspirante cualificado a ejercer una profesi&#243;n intelectual y poco m&#225;s.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En el decenio de los 70 empezaba a darse, por otra parte, una acelerada transformaci&#243;n del sistema capitalista que ha dado lugar a lo que conocemos actualmente como sociedad de la informaci&#243;n. En s&#237;ntesis podemos atenermos a la presentaci&#243;n que hace de ella M. Castells. Seg&#250;n este autor, la reestructuraci&#243;n capitalista a finales del s. XX ha consistido, entre otros rasgos, en propiciar un &quot;encuentro virtuoso&quot; entre las nuevas capacidades de generaci&#243;n de conocimiento y las nuevas t&#233;cnicas de tratar mec&#225;nicamente la informaci&#243;n de tal modo que &#233;sta se procese autom&#225;ticamente. &quot; Lo que caracteriza la revoluci&#243;n tecnol&#243;gica actual no es el car&#225;cter central del conocimiento y la informaci&#243;n, sino la aplicaci&#243;n de ese conocimiento e informaci&#243;n a aparatos de generaci&#243;n de conocimiento y procesamiento de la informaci&#243;n/comunicaci&#243;n en un c&#237;rculo de retroalimentaci&#243;n acumulativo entre la innovaci&#243;n y sus usos&quot;. La informaci&#243;n y la comunicaci&#243;n acompa&#241;an cualquier actividad humana, de tal modo que al ser registrada mec&#225;nicamente y susceptible de ser analizada, da a cualquiera de esas actividades un notable valor econ&#243;mico (potencial). El mero listado de los alumnos de una clase ofrece incontables datos sobre su procedencia, lugar de residencia, estudios previos, capacidad econ&#243;mica (supuesta),... de enorme utilidad para ser rentabilizados econ&#243;micamente como potenciales clientes o compradores o usuarios de diversos servicios. Esto es s&#243;lo un ejemplo simple del modo c&#243;mo la informaci&#243;n que acompa&#241;a cualquier &#225;mbito de actuaci&#243;n, tras ser registrada y analizada puede servir de base a un hipot&#233;tico negocio, ya sea su venta directa o su utilizaci&#243;n como base de datos para otras actividades lucrativas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Esa informaci&#243;n tratada autom&#225;ticamente, procura un conocimiento que es b&#225;sico para la innovaci&#243;n, aut&#233;ntica piedra de toque del capitalismo contempor&#225;neo. En el capitalismo informacional se da as&#237; una interacci&#243;n productiva entre los diferentes elementos que confluyen en el perfeccionamiento de las tecnolog&#237;as que procesan la informaci&#243;n, haciendo de &#233;sta el elemento principal de la generaci&#243;n de conocimiento. A su vez el conocimiento aporta el elemento fundamental para una posible rentabilizaci&#243;n econ&#243;mica, pues la transformaci&#243;n de la informaci&#243;n en conocimiento la convierte en palanca de la innovaci&#243;n, sobre la que se desarrolla la estrategia competitiva de la empresa. Ahora bien para que toda la cadena funcione es necesario que sea capaz de integrar elementos muy dispares, como son Universidades o centros de investigaci&#243;n de alto nivel, con un entorno empresarial din&#225;mico, instituciones de capital riesgo dispuestas a invertir y un cierto perfil en los promotores de las innovaciones que les haga accesibles a las novedades, cr&#237;ticas o sugerencias de los usuarios. &quot; Las elites aprenden creando, con lo que modifican las aplicaciones de la tecnolog&#237;a, mientras que la mayor&#237;a de la gente aprende utilizando, con lo que permanece dentro de las aplicaciones de los formatos de la tecnolog&#237;a&quot;. Uno de los ejemplos favoritos es el ya manido de Sillicon Valley en el que la combinaci&#243;n de los diferentes elementos cre&#243; una sinergia positiva que se convirti&#243; en el motor de las innovaciones tecnol&#243;gicas de la California americana.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Quiz&#225; en los a&#241;os 50 y 60, como dec&#237;a el texto de Sartre citado al inicio, la Universidad se haya limitado a proporcionar a la industria los cuadros y directivos que &#233;sta necesitaba. Con ello cumpl&#237;a una funci&#243;n de selecci&#243;n y de acomodaci&#243;n de los perfiles intelectuales a las demandas de la empresa. Mientras que la transformaci&#243;n que acabamos de esbozar no s&#243;lo habr&#237;a aumentado su precario equilibrio, amenazado desde inicios del siglo XX por un aumento continuado y al parecer irreversible de los estudiantes universitarios, sino que la habr&#237;a insertado directamente en los procesos econ&#243;micos abri&#233;ndole el horizonte de convertirse en un potente agente econ&#243;mico. Esta duplicidad de su ubicaci&#243;n aumenta su fragilidad, raz&#243;n por la cual se vienen sucediendo desde hace un siglo proyectos de reforma. Todos ellos constan de pre&#225;mbulos cargados de buenas intenciones en los que se asegura que la Universidad debe adecuarse a las demandas de la sociedad, sin que esas demandas se especifique claramente si son las exigencias de la industria y en su caso, de qu&#233; industria, la necesidad social de contar con buenos profesionales o la exigencia de proporcionar cultura y educaci&#243;n a las nuevas generaciones. Sin que quepa decir que cada uno de los aspectos comporta autom&#225;ticamente los restantes, pues las demandas de la industria pueden crecer, estancarse o decrecer independientemente de la cantidad de titulados, del mismo modo que puede haber buenos profesionales sin que encuentren un empleo adecuado y ni que decir tiene que el aumento de la cultura de la poblaci&#243;n s&#243;lo a medio o largo plazo es una ventaja econ&#243;mica mientras que en el corto plazo puede representar un aumento de los gastos sociales. En esa cuadratura del c&#237;rculo se debaten las pol&#237;ticas educativas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En nuestro pa&#237;s las medidas contra la masificaci&#243;n de los &#250;ltimos decenios se pusieron como objetivo el reducir dr&#225;sticamente el n&#250;mero de estudiantes. La medida preconizada fue el examen de selectividad del que se esperaba, al menos as&#237; lo entend&#237;an los documentos oficiales, que limitar&#237;a el n&#250;mero de estudiantes garantizando que las aulas no se vieran desbordadas a&#241;o tras a&#241;o. La selectividad fue muy contestada en su momento pues, a juicio de muchos, no parec&#237;a garantizar la adecuaci&#243;n entre el n&#250;mero de licenciados y las demandas del mercado. Aunque se restringiera el n&#250;mero de estudiantes, no por eso los licenciados iban a encontrar m&#225;s f&#225;cilmente trabajo ya que entraba en liza una segunda variable, que es la cantidad y el tipo de empleos ofertados por la industria. Lo que s&#237; garantizaba la selectividad era una contenci&#243;n moment&#225;nea en el flujo de estudiantes de modo que las instalaciones existentes, sin grandes cambios, pudieran responder a la demanda. A&#250;n as&#237; durante los a&#241;os 80 se hizo un fuerte esfuerzo en la creaci&#243;n de nuevos centros universitarios lo que unido a un descenso demogr&#225;fico ha hecho de la selectividad una medida obsoleta. La LOU (Ley org&#225;nica de la Universidad, 2001) ha acabado por eliminarla.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Otro elemento de importancia contra la masificaci&#243;n ha sido la creaci&#243;n de universidades privadas en las que posiblemente la formaci&#243;n est&#233; sujeta a las mismas restricciones pero el control de los rendimientos sea relativamente m&#225;s alto. Una mayor financiaci&#243;n, sea a trav&#233;s de las cuotas de los alumnos y/o a trav&#233;s de donaciones empresariales y fundaciones, las vincula en mayor medida a los grandes grupos empresariales e ideol&#243;gicos que pueden influir en ellas para amoldarlas a sus exigencias. En consecuencia las Universidades privadas pueden intentar mantener el ideal decimon&#243;nico: clasista, dominante y exigente. Con mejores dotaciones econ&#243;micas y seleccionando los profesores y los alumnos puede concentrarse en su p&#250;blico y dejar a las p&#250;blicas, con poco dinero y muchos alumnos como centros de masas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;As&#237; pues y a pesar de que se presente como un conflicto educativo, la crisis de la Universidad es un tema de profunda incidencia social, en el que los intereses de las capas dominantes de la sociedad se contraponen a los de la mayor&#237;a social; aqu&#233;llas exigen centros privados subvencionados con fondos p&#250;blicos con ense&#241;anza de calidad para unos pocos y centros de masas que cualifiquen adecuadamente la fuerza de trabajo; y preconizan la integraci&#243;n fuerte de las Universidades en el horizonte de las demandas de la empresa en nuevos conocimientos que sean fuente de innovaci&#243;n y ofrezcan oportunidades de inversi&#243;n. &#201;sta defiende justamente lo contrario: centros p&#250;blicos bien dotados con ense&#241;anza de calidad para todos/as, que haga de la educaci&#243;n un bien p&#250;blico y no s&#243;lo una cualificaci&#243;n profesional. Y medidas de control sobre el enfeudamiento de la universidad a la empresa. En el fondo es la propia din&#225;mica de la sociedad capitalista la que se trasluce en esta cuesti&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;La universidad en el capitalismo cognitivo.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Si a un historiador o a un soci&#243;logo del siglo XXII se le comentara que en un pa&#237;s capitalista la universidad era un enclave del capital, posiblemente no le sorprender&#237;a. Pues &#191; por qu&#233; raz&#243;n una instituci&#243;n deber&#237;a regirse por una l&#243;gica diferente a la imperante en el conjunto del sistema? S&#243;lo si empezara a pensar que la Universidad es una instituci&#243;n antigua y venerable, que ha existido antes de que se formaran sociedades capitalistas, que proviene de un pasado lejano pre-industrial y que se ocupa de algo tan poco econ&#243;mico como el saber, el conocimiento y el aprendizaje, tal vez entonces empezara a preguntarse qu&#233; hab&#237;a ocurrido para que tal instituci&#243;n quedara supeditada a los dictados de la competencia econ&#243;mica, de la valorizaci&#243;n de recursos y de la mercantilizaci&#243;n de servicios. Para responder a su inquietud tendr&#237;a que remontarse al estudio de los procesos a los que nosotros, los ciudadanos y ciudadanas del siglo XXI estamos asistiendo, aunque no comprendamos cabalmente su alcance ni su envergadura.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En el marco de un sistema social y en tanto que instituci&#243;n particular dentro del mismo, la Universidad se ocupa de generar y transmitir conocimiento y de posibilitar el aprendizaje. Todas sus funciones son funciones sociales que, no obstante, pueden ser tratadas desde una perspectiva econ&#243;mica como potencialmente rentables por el valor econ&#243;mico de los conocimientos obtenidos y/o por la cualificaci&#243;n que est&#225;n en condiciones de impartir, siempre que est&#225; se inscriba en las condiciones mercantiles. Entre estas condiciones se incluye el que los centros educativos sean tratados como empresas que ofrecen un producto (servicio) en competencia unos con otros y los ofrecen en un entorno de mercado, o sea sujetos a compra-venta. La competencia no hace m&#225;s que subordinar estos dos aspectos, o sea la generaci&#243;n de conocimiento y el aprendizaje, a la ley general del sistema capitalista seg&#250;n la cual las unidades productoras o de venta - las empresas y, en este caso, los centros universitarios gestionados &quot;empresarialmente&quot;- compiten entre ellas para colocar sus productos en el mercado con el menor coste y las m&#225;ximas oportunidades de ganancia.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Hablar de &quot;menor coste&quot; significa que, como en cualquier otra empresa, los gastos generales en mantenimiento de las infraestructuras, pago del personal, innovaciones, etc. deber&#225;n considerarse bajo el &#225;ngulo de &quot;costes a disminuir&quot; o a &quot;rentabilizar&quot;. En lo concreto eso no significa solamente un mayor control de la corrupci&#243;n - lo que ser&#237;a una consecuencia loable - sino especialmente una restricci&#243;n en los gastos generales - compra de libros, mantenimiento de los laboratorios, gastos de tel&#233;fono, fax, etc.- y una merma en los salarios o en las condiciones laborales de los empleados.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Hablar de &quot;m&#225;ximas oportunidades de ganancia&quot; significa a la vez que se aumentar&#225;n los beneficios obtenidos por la venta del producto/servicio - tasas estudiantiles, pagos por cursos extras, masters,... - y/o los beneficios obtenidos de la venta del conocimiento obtenido - patentes, nuevos procesos, etc. y que a la vez, la universidad como cualquier otra empresa se esforzar&#225; por &quot;innovar&quot; ofreciendo cursos especiales, atrayendo profesores-estrella, introduciendo cursos no reglados para un p&#250;blico relativamente amplio, promoviendo t&#237;tulos especiales, etc.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por consiguiente el que una universidad pueda ser tratada como una empresa implica varios pasos previos. Primero el que se imponga un modo de considerarla seg&#250;n el cual debe funcionar como una unidad productora competitiva, tanto hacia fuera en la relaci&#243;n que mantenga con otras unidades-universidades, como hacia adentro por la optimizaci&#243;n de la relaci&#243;n entre sus entradas ( inputs) y sus salidas (outputs). Segundo, en tanto que empresa, se supone que la universidad obtiene un producto al que colocar en el mercado.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Pues bien, &#191;cu&#225;l es este producto?, &#191;qu&#233; es lo que venden las Universidades?, y &#191;a qui&#233;n se lo venden, qui&#233;nes son los potenciales compradores? Al antiguo Rector de la Universidad Complutense de Madrid, D. Rafael Puyol le cabe el m&#233;rito de haberlo expresado de un modo meridianamente claro: &quot; (hay) que acercar la Universidad a una concepci&#243;n de empresa productora del capital humano demandado por los mercados&quot; . Pero no por ser clara, y aunque no se le haya pasado por la cabeza a quien la profiri&#243;, esa expresi&#243;n queda eximida de la necesidad de preguntarse por las condiciones que permiten que el conocimiento y por ende las capacidades cognitivas de los trabajadores modernos ubicadas en sus cerebros- el &quot;capital humano&quot; - pase a ser producido en condiciones capitalistas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Esas condiciones convergen a su vez en un doble proceso: la producci&#243;n capitalizada del conocimiento y la venta mercantilizada del servicio cognitivo. Producci&#243;n capitalizada del conocimiento significa que las actividades de investigaci&#243;n, de b&#250;squeda de documentaci&#243;n, de tratamiento de la informaci&#243;n, de an&#225;lisis, experimentaci&#243;n, codificaci&#243;n de las observaciones, etc., todo ello protocolos necesarios para la elaboraci&#243;n de conocimiento, pasan a ser tratados como operaciones a desarrollar en el marco de un proceso capaz de generar valor mercantil. Para ello son necesarios algunos prerequisitos: el primero que la Universidad sea tratada como una empresa que produce o, como dice el discurso oficial, genera conocimiento, el cual puede ser vendido a empresas interesadas en obtenerlo tales como empresas farmac&#233;uticas, qu&#237;micas, agroalimentarias, empresas p&#250;blicas de diverso tipo, partidos pol&#237;ticos, etc. Supongamos por ejemplo que una explotaci&#243;n vin&#237;cola precisa unos determinados an&#225;lisis qu&#237;micos que por su rareza o por sus peculiaridades no son an&#225;lisis standards. Se pone en contacto con una Universidad, &#233;sta le hace el trabajo, en ese caso los an&#225;lisis y le cobra por ello. O que un partido pol&#237;tico precisa de un estudio de opini&#243;n algo complejo seg&#250;n los standards del sector. Se pone en contacto con un departamento universitario y &#233;ste destaca a algunos de sus profesores o investigadores para realizar el estudio. &#201;stos ser&#237;an los modelos m&#225;s simples que son susceptibles de complejizarse hasta el infinito: supongamos que como resultado de repetidos contactos se crea una din&#225;mica conjunta entre la Universidad y determinadas empresas de modo que se solicitan conjuntamente las subvenciones que sirven para estudiar cuestiones de inter&#233;s para la disciplina en cuesti&#243;n y para la empresa o empresas solicitantes. Nos encontramos con distintos modelos de cooperaci&#243;n entre la Universidad y la empresa, todos los cuales permiten que la din&#225;mica empresarial capitalista y sus objetivos - una inversi&#243;n de capital que se valoriza - se trasladen a la Universidad.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La gesti&#243;n de la universidad como una empresa capitalista lleva consigo - y &#233;se es el segundo prerequisito - que se privaticen o al menos, que se traten como privados, los recursos p&#250;blicos de que gozan las Universidades. Es decir, que los bienes de equipo se valoren econ&#243;micamente. Dada la diversidad de los recursos y las capacidades de una universidad deber&#225; procederse a una especie de inventario calculando su valor. As&#237; por ej. en el informe de la OCDE se se&#241;ala que &quot;las escuelas superiores del Reino Unido est&#225;n valoradas en billones de libras esterlinas y el sistema educativo estadounidense en unos 700 millones de d&#243;lares&quot; . Ignoro cu&#225;l es la base de este c&#225;lculo, pero el s&#243;lo hecho de hacerlo muestra la voluntad de tratar los &quot;activos&quot; de la universidad como activos empresariales. Pero adem&#225;s el personal, ya sea personal fijo o en formaci&#243;n (becarios, ayudantes, etc) pasar&#225; a ser tratado como si fueran trabajadores por cuenta ajena de una Instituci&#243;n/empresa para la que trabajan. Ese fen&#243;meno se oculta generalmente bajo el lema de la especializaci&#243;n necesaria para la investigaci&#243;n, de la metodolog&#237;a espec&#237;fica del trabajo cient&#237;fico y de la nula o escasa dependencia en que la ciencia se encuentra con relaci&#243;n a las necesidades de la poblaci&#243;n, a no ser en el sentido abstracto y mistificado de la pol&#237;tica cient&#237;fica. Dicho de otra manera: una vez que los gestores de los planes de pol&#237;tica cient&#237;fica marcan las grandes l&#237;neas prioritarias de investigaci&#243;n, los diferentes equipos, ya sean meramente universitarios o sean mixtos, o sea integrados por universidades y empresas, se acogen a ellas para insertar sus proyectos espec&#237;ficos en esos grandes campos. Obtienen de ese modo financiaci&#243;n p&#250;blica para unos trabajos cuyos resultados facilitan investigaciones m&#225;s espec&#237;ficas o detalladas, desarrolladas en combinaci&#243;n con la empresa privada. En algunas zonas la universidad puede convertirse en motor de desarrollo de su territorio por aglutinar investigaciones innovadoras o punteras cuyos beneficios revierten en el entorno. Se trata de las llamadas &quot;universidades emprendedoras&quot;, centros de ense&#241;anza e investigaci&#243;n muy especializados que favorecen un entorno espec&#237;fico y se convierten en polos de desarrollo tecnol&#243;gico. Nada habr&#237;a que objetar a este hecho si no fuera por las espec&#237;ficas figuras laborales y por las carencias de los empleos &quot;para estudiantes&quot; propios de esas zonas, como luego veremos, es decir por la falta de control social sobre las condiciones capitalistas de su funcionamiento.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;A estas formas de cooperaci&#243;n en el terreno productivo se a&#241;ade, en el momento presente, la captaci&#243;n de la universidad por las entidades financieras. Parece como si los grandes bancos y corporaciones financieras, que en tantos casos aportan los recursos econ&#243;micos necesarios dado el alto endeudamiento de los organismos p&#250;blicos, hubieran dado un paso adelante y hubieran empezado a considerar la ense&#241;anza superior como un posible negocio. De ah&#237; la valoraci&#243;n econ&#243;mica de los recursos de la universidad, a la que antes me he referido, y la constricci&#243;n de que se usen como capital, o sea como medios productores de nuevo conocimiento, tambi&#233;n &#233;l valorizable y mercantilizable. De hecho es como si la gran importancia que ha adquirido el capital financiero en el desarrollo de la nueva econom&#237;a le hubiera impulsado a tomar bajo su control a la Universidad pues, en tanto que centro de formaci&#243;n y de investigaci&#243;n, aporta los recursos intelectuales b&#225;sicos para esa nueva forma de producci&#243;n. La asunci&#243;n de riesgos financieros ligados a la investigaci&#243;n supone la entrada en ella del capital financiero que intentar&#225; rebajar el riesgo con un mayor control de la instituci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El negocio del conocimiento discurre pues por dos v&#237;as: por los ingresos derivados de la vinculaci&#243;n con las empresas y por la fuerte demanda de parte de los estudiantes y especialmente de las familias. Por conocimiento no hay que entender aqu&#237; s&#243;lo la capacidad de la mente humana para resolver problemas sino el acervo de procedimientos, recursos ling&#250;&#237;sticos, m&#233;todos t&#233;cnicos,... susceptibles de ser usados, acumulados y ampliados. Y que, actualizados por el trabajo vivo de los trabajadores, constituyen aquel &quot;capital humano&quot; del que habl&#225;bamos antes.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;As&#237;, el otro aspecto importante del problema, distinto del anterior, es la venta mercantil del producto o sea del conocimiento, pero ahora no a empresas sino a usuarios privados, los estudiantes. En esa estrategia se trata de considerar el acervo material e inmaterial de los centros de ense&#241;anza superior, o sea sus instalaciones, bibliotecas, capacidad de sus profesionales, etc como recursos que permiten ofrecer servicios educativos de cierto nivel. Los compradores de tales servicios, los estudiantes, pagar&#225;n precios por ellos, como por ejemplo las tasas existentes en muchas Universidades. En este punto sin embargo nos encontramos con una peculiaridad. Los esfuerzos por aumentar la competencia entre los centros, promoviendo centros de calidad en determinadas disciplinas, masters, post-grado, etc, es una manera de establecer rankings que permitan aumentar las tasas en las Universidades colocadas a la cabeza, introduciendo una l&#243;gica mercantil capitalista en los estudios superiores. Pues, &#191;a algui&#233;n le cabe alguna duda de que las &#233;lites internacionales con cierto dinero no dudar&#225;n en pagar un poco m&#225;s a la hora de mandar a sus hijos a una Universidad puntera? En teor&#237;a el ranking no se establece por precio sino por calidad de la ense&#241;anza pero, a no ser que se impida legalmente, nadie podr&#225; evitar que una mejor ense&#241;anza en cuanto a su calidad tenga tambi&#233;n un precio m&#225;s alto. E inclusive a m&#225;s de uno le parecer&#225; una propuesta enteramente razonable.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La competitividad entre las Universidades no se explica por tanto m&#225;s que como una forma de atraer un n&#250;mero mayor de compradores de sus servicios que convierta esas antiguas instituciones en centros de venta de conocimientos que ocupen lugares de monopolio. O como dice el informe del Ministerio de Educaci&#243;n y cultura (febrero de 2003) el objetivo es que &quot;Europa se convierta en lugar de referencia en el &#225;mbito de la formaci&#243;n universitaria para estudiantes de todos los pa&#237;ses&quot; (p. 12). El establecimiento del ranking va ligado al proceso de aumento de las tasas, legitimando, aunque sea de un modo esp&#250;reo, tasas m&#225;s altas para centros de mayor cualificaci&#243;n en funci&#243;n de un principio seg&#250;n el cual a mayor calidad le corresponde mayor precio aplicado ahora a la ense&#241;anza superior.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Parece que es en este punto donde la Banca ha descubierto un nuevo segmento de negocio. En efecto si las tasas suben y la ense&#241;anza resulta m&#225;s cara a la vez que se masifica, es posible que muchas familias no puedan disponer del dinero necesario para pagarlas o, al menos, para pagarlas con cierta comodidad y de una sola vez. Los bancos acuden en su ayuda financiando los estudios. En el Informe Universidad 2000, conocido tambi&#233;n como Informe Bricall se dedican varias p&#225;ginas a este tema analizando los diversos medios financieros disponibles y su viabilidad. Destacan los cr&#233;ditos personales y especialmente los pr&#233;stamos-renta que son unos pr&#233;stamos que el estudiante deber&#237;a devolver cuando encuentre un trabajo que le permita obtener una renta equiparable a la renta media de su pa&#237;s. El informe sin embargo ignora que este procedimiento, que presenta como una facilidad para el estudiante, le hace dependiente en plena juventud y antes incluso de haber encontrado un trabajo, del sistema bancario, al que tendr&#225; que devolver el pr&#233;stamo. Liga pues fuertemente al joven estudiante al sistema financiero e hipoteca su libertad. El informe destaca que en la Uni&#243;n europea se est&#225; imponiendo progresivamente el aumento de las tasas, incluso su introducci&#243;n donde no las hab&#237;a, y correlativamente se extienden las f&#243;rmulas de financiaci&#243;n de las mismas que atan a la juventud al mecanismo de la deuda. Si se tiene en cuenta que seg&#250;n los &#250;ltimos datos sobre el endeudamiento de las familias espa&#241;olas, el pago de estudios de diverso tipo es el tercer motivo por el que se solicitan los pr&#233;stamos - detr&#225;s del pago de vivienda y de compra de coche - no creo que quepa ninguna duda sobre el volumen de negocio que la financiaci&#243;n de la ense&#241;anza aporta al sistema bancario.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Ahora bien, &#191; porqu&#233; alguien podr&#237;a estar interesado en adquirir conocimiento? A&#250;n sin haber desmantelado el viejo concepto del saber como algo que se obtiene casi por mero placer y por desinter&#233;s, hemos visto que las sociedades capitalistas actuales, que algunos designan como capitalismo cognitivo, se caracterizan por rentabilizar la producci&#243;n de informaci&#243;n y de conocimiento para lo cual necesitan contar con trabajadores dotados de determinadas habilidades intelectuales. En las sociedades actuales se exigen requisitos de capacitaci&#243;n cient&#237;fica y t&#233;cnica, se exhiben habilidades cognitivas y se demandan recursos cognitivos que son imprescindibles para el desempe&#241;o de m&#250;ltiples trabajos, especialmente de aquellos que obtienen una remuneraci&#243;n media. Y es cada vez m&#225;s en las ocupaciones desempe&#241;adas por este tipo de trabajadores donde se valoriza el capital. En consecuencia son m&#225;s y m&#225;s los potenciales compradores de tales servicios, imprescindibles para poder desempe&#241;ar un trabajo de ciertas caracter&#237;sticas. Y m&#225;s y m&#225;s las empresas dedicadas a explotar y mercantilizar ese tipo de recursos. Siendo compatible con esa l&#243;gica que los centros acaparadores y productores de tales recursos los saquen a la venta en las mejores condiciones de rentabilidad.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En los discursos oficiales esta caracter&#237;stica se presenta siempre como un objetivo ligado a la obtenci&#243;n del bienestar de los ciudadanos, pero no se entiende por qu&#233; ese bienestar exige que la adquisici&#243;n del conocimiento se trate como un servicio a obtener previo pago a una determinada instituci&#243;n. A&#250;n aceptando que la impartici&#243;n de conocimiento sea un servicio que la sociedad ofrece a sus ciudadanos, podr&#237;a considerarse como una ayuda a su desarrollo, como una tarea de capacitaci&#243;n profesional para el adecuado cumplimiento de determinadas tareas, en fin como un algo de m&#225;s que la colectividad aporta a los individuos y no como un servicio profesional mercantilizado ni como una habilidad monetarizada que el trabajador &quot;intelectual&quot; incorpora en su ser mismo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Es en este sentido que los te&#243;ricos del capitalismo cognitivo analizan la importancia del conocimiento en el capitalismo contempor&#225;neo. Ellos se&#241;alan que si bien el conocimiento incorporado en las m&#225;quinas y en los procedimientos de tratamiento de los materiales as&#237; como en la organizaci&#243;n del trabajo, ha desempe&#241;ado desde hace siglos un papel muy importante en la producci&#243;n capitalista, la novedad estriba en que, actualmente, es la propia producci&#243;n de conocimiento la que se supedita a la l&#243;gica de la valorizaci&#243;n y de la rentabilidad, siendo en este punto donde se introduce una mayor incoherencia pues la producci&#243;n de conocimiento est&#225; sujeta a mecanismos particulares que divergen de los procesos industriales cl&#225;sicos. Pero es m&#225;s, el conocimiento, una vez obtenido, puede usarse indefinidamente sin que pierda nada de su eficacia y sin que sea necesario volver a producirlo pues no se gasta ni se deteriora, raz&#243;n por la cual la venta de los productos inmateriales - procesos de gesti&#243;n, procedimientos t&#233;cnicos, hasta productos culturales inmateriales de diverso tipo como m&#250;sica o juegos de ordenador- resulta un negocio altamente lucrativo siempre que se logre impedir su proliferaci&#243;n gratuita y se limite su difusi&#243;n. Como indica E. Rullani: &quot;Una vez que una primera unidad ha sido producida, el coste necesario para reproducir las dem&#225;s unidades tiende hacia cero (si el conocimiento es codificado). En ning&#250;n caso este coste tiene que ver con el coste de producci&#243;n inicial...El valor de uso del conocimiento no es ya el punto fijo sobre el que basar el valor de cambio, tal y como se produce con la utilidad marginal en la teor&#237;a neocl&#225;sica del valor. De hecho, independientemente del valor de uso para los usuarios, en un r&#233;gimen de libre competencia, el valor de cambio de una mercanc&#237;a, cuyo coste de reproducci&#243;n es nulo, tiende inevitablemente a cero. El valor de cambio del conocimiento est&#225; entonces enteramente ligado a la capacidad pr&#225;ctica de limitar su difusi&#243;n libre, es decir de limitar con medios jur&#237;dicos (patentes, derechos de autor, licencias, contratos) o monopolistas la posibilidad de copiar, de imitar, de &quot;reinventar&quot;, de aprender conocimientos de otros. En otros t&#233;rminos, el valor del conocimiento no es el fruto de su escasez (natural) sino que origina &#250;nicamente limitaciones estables, institucionalmente o de hecho, del acceso al conocimiento. Sin embargo, estas limitaciones no llegan a frenar m&#225;s que temporalmente la imitaci&#243;n, la &quot;reinvenci&#243;n&quot; o el aprendizaje sustitutivo por parte de otros productores potenciales. La escasez del conocimiento, eso que le da el valor, tiene as&#237; una naturaleza artificial: deriva de la capacidad de un &quot;poder&quot; cualquiera que sea su g&#233;nero, de limitar temporalmente su difusi&#243;n y de reglamentar el acceso&quot;. En el conocimiento el problema no ser&#237;a tanto el de fijar su coste cuanto el de regular el acceso que a &#233;l se tenga y es esto &#250;ltimo lo que hay que garantizar para los ciudadanos mientras que la ret&#243;rica oficial, so capa de asegurar un pago por un coste difuso, de hecho lo que establece son medidas restrictivas para el acceso.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por otra parte en Europa es imposible hablar del capitalismo contempor&#225;neo sin mencionar la dimensi&#243;n europea. La Uni&#243;n europea se est&#225; configurando como una fuerte entidad econ&#243;mica, deseosa de rivalizar con USA y con el &#225;rea asi&#225;tica. En esta configuraci&#243;n el &quot;capital cognitivo&quot;, es decir el conjunto de recursos de conocimiento existentes en los centros de ense&#241;anza superior, as&#237; como el alto desarrollo de sus m&#233;todos de ense&#241;anza y las capacidades y habilidades de sus poblaciones como fuerza de trabajo de alto nivel intelectual son uno de sus mayores recursos para hacer de esta zona uno de los centros del trabajo intelectual en el mundo. Esta constelaci&#243;n se percibe, aunque velada, en los documentos oficiales, con su insistencia constante en &quot;adecuar la ense&#241;anza superior a los cambios sociales, econ&#243;micos y tecnol&#243;gicos...en consonancia con la Uni&#243;n europea y la globalizaci&#243;n mundial&quot;. Y en su insistencia en se&#241;alar como objetivo prioritario que la &quot;universidad pueda afrontar, en el marco de la sociedad de la informaci&#243;n y el conocimiento, los retos derivados de la innovaci&#243;n en las formas de generaci&#243;n y transmisi&#243;n del conocimiento&quot;.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Se trasluce tambi&#233;n en el inter&#233;s, que es casi una obsesi&#243;n, por homogeneizar los perfiles en los diversos estudios. As&#237; se insiste en la Declaraci&#243;n de Bolonia en que &quot;el t&#237;tulo otorgado al terminar el primer ciclo tendr&#225; que tener un valor espec&#237;fico en el mercado de trabajo europeo&quot;. Para ello es necesario que la formaci&#243;n sea homog&#233;nea, como se destaca en la discusi&#243;n sobre el nuevo cr&#233;dito europeo. La exigencia de homogeneidad se justifica con un criterio t&#233;cnico, el de que es necesario que los estudios sean lo m&#225;s homog&#233;neos posible para que los sistemas de transferencias de cr&#233;ditos - alumnos que han estudiado en diversos pa&#237;ses pero tienen una &#250;nica titulaci&#243;n - sean lo m&#225;s un&#237;vocos posible, lo que favorece a su vez &quot;la libre circulaci&#243;n de los profesionales en la UE&quot;. Sin duda el que la convalidaci&#243;n y el reconocimiento de los t&#237;tulos sea lo m&#225;s sencilla posible, es un acierto, pero tanta insistencia muestra tambi&#233;n la exigencia de que los futuros titulados puedan ser tratados como &quot;trabajadores cognitivos homog&#233;neos&quot;, que se produzca una homogeneizaci&#243;n de los trabajadores cualificados que garantice su trabajo en condiciones medias. La homogeneizaci&#243;n del trabajo industrial que ha proseguido imparable desde la primera industrializaci&#243;n, uniformando las herramientas y los procesos laborales, prosigue un grado m&#225;s, uniformando ahora los procesos de aprendizaje de los futuros trabajadores, investigadores y profesionales con el objetivo de crear una masa de trabajo cognitivo de caracter&#237;sticas homog&#233;neas, presta a ser utilizada productivamente por las empresas que demandan ese tipo de trabajo: gestor&#237;as, auditor&#237;as, empresas de an&#225;lisis, laboratorios, consultoras, redactoras, edici&#243;n, investigaci&#243;n, dise&#241;o, servicios financieros, centros de estudios, encuestas y estudios de opini&#243;n, etc.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El cr&#233;dito europeo introduce asimismo una novedad muy llamativa, pues desplaza el c&#225;lculo del tiempo, medido en horas, del trabajo del profesor al trabajo del estudiante. La propia forma del cr&#233;dito responde a una concepci&#243;n b&#225;sicamente comercial ya que el estudiante digamos que compra el derecho de ense&#241;anza por un determinado lapso de tiempo, compra tiempo y contenido y en cuanto comprador ocupa la posici&#243;n de cualquier comprador de supermercado. El docente ocupa a la vez la posici&#243;n del ofertador del servicio y en este sentido da lo mismo que sea trabajador p&#250;blico o privado. Por otra parte el que la ense&#241;anza se mida en horas, como cualquier otro trabajo por lo dem&#225;s, s&#243;lo indica hasta qu&#233; punto la labor docente ha quedado integrada en una especie de fondo de trabajo social conjunto que permite la capacitaci&#243;n de las nuevas generaciones y el mantenimiento, la transmisi&#243;n y la ampliaci&#243;n del conocimiento. Desde hace a&#241;os estamos familiarizados con esa especie de taylorismo educativo que mide el esfuerzo de los profesores - trabajadores de la ense&#241;anza - en horas y que nos ha ense&#241;ado a percibirnos a nosotros mismos como trabajadores que aplican su saber a tanto la hora.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Lo novedoso es que ese taylorismo educativo mide, en los nuevos cr&#233;ditos, el trabajo del estudiante y no el del profesor. &#191; Se supone con eso que el estudiante pasa a ser algo as&#237; como un trabajador no remunerado del engranaje educativo?, y adem&#225;s &#191; c&#243;mo calcular el trabajo del alumno? El legislador ha encontrado un expediente realmente sencillo que es tomar como base la semana de 40 horas y dar por bueno que el estudiante, como cualquier trabajador, realiza una jornada semanal de 40 horas en sus estudios. Multiplicando esa jornada por las 40 semanas de que consta el a&#241;o acad&#233;mico, obtiene el n&#250;mero de cr&#233;ditos que el alumno debe cursar para obtener el grado. Lo curioso es que nada subyace a ese c&#243;mputo pues las horas de clases te&#243;ricas y pr&#225;cticas s&#243;lo suponen un porcentaje del tiempo total - admitamos que quiz&#225; un 50 o 60% - pero nada garantiza que el estudiante realmente dedique el resto del tiempo que se le ha computado. La duda est&#225; en si, en el momento de hacer la matr&#237;cula, se le contar&#225;n esas horas que debe dedicar al estudio como partes de un cr&#233;dito que tambi&#233;n debe abonar, lo cual resultar&#237;a un tanto curioso, o si la base de 40 horas semanales es simplemente un artificio contable.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La Declaraci&#243;n de Bolonia inclina a pensar que se trata de esto &#250;ltimo pues especifica que en aquellos pa&#237;ses, como es el caso de Espa&#241;a, en el que los cr&#233;ditos no incluyen el tiempo de estudio del alumno, deber&#225;n multiplicarse por un &#237;ndice corrector de modo que pasen de equivaler a 10 horas (1 cr&#233;dito= 10 horas) a las 25-6 del cr&#233;dito europeo. Al parecer eso no cambiar&#225; para nada las condiciones de dedicaci&#243;n del profesorado, simplemente multiplicar&#225; las horas que el alumno recibe de docencia por un determinado coeficiente. Pero si es simplemente un artificio contable no se acaba de comprender como semejante artificio puede garantizar que el &quot;trabajo desarrollado por un estudiante sea f&#225;cilmente reconocible en cuanto a nivel, calidad y formaci&#243;n, en todos los estados&quot;. Pienso pues que debajo de esta f&#243;rmula alienta una voluntad real de uniformar las ense&#241;anzas como est&#225; ocurriendo con los &#250;ltimos decretos del Gobierno espa&#241;ol que aumenta al 70% las materias troncales para cada licenciatura que son comunes en todo el estado espa&#241;ol.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Se me ocurre tambi&#233;n la posibilidad de que, dado que en el c&#243;mputo de su actividad al estudiante se le considera un trabajador, &#250;nica raz&#243;n de que se le aplique la jornada semanal legalmente establecida, esa consideraci&#243;n se ampl&#237;e a su status real y se le pague como trabajador. O sea que se le reconozca un salario (social) por un trabajo que se supone que est&#225; desempe&#241;ando desde el momento en que esta suposici&#243;n es la base de los cr&#233;ditos que debe matricular, pagar y aprobar para obtener la titulaci&#243;n deseada. Si su tiempo sirve para ese c&#225;lculo deber&#237;a servir tambi&#233;n para obtener unos recursos econ&#243;micos que le permitieran seguir viviendo. De lo contrario la normativa resulta contradictoria: supone por una parte que el estudiante debe estudiar 40 horas semanales - lo que no le dejar&#225; tiempo para desarrollar un trabajo con el que ganarse la vida - y al tiempo no se le garantiza que pueda vivir de ello. La &#250;nica soluci&#243;n razonable, repito, es pues la de utilizar ese c&#225;lculo como base para una renta-salario que le permita desarrollar su estudio-trabajo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Pues esta normativa cambia tambi&#233;n la figura del estudiante. &#201;ste adquiere el car&#225;cter de una especie de &quot;trabajador cognitivo precario&quot;, alguien que produce conocimiento en cuanto que el estudio deja de ser la repetici&#243;n mec&#225;nica y memorizada de unos contenidos previamente dispuestos para transformarse, al menos tendencialmente, en una labor de adquisici&#243;n, reorganizaci&#243;n, cr&#237;tica, an&#225;lisis y puesta a prueba de conocimientos ya existentes, todo ello a trav&#233;s de un &quot;trabajo&quot; de puesta en conexi&#243;n y comunicaci&#243;n de perspectivas que el estudiante trae consigo. Como dec&#237;a Lyotard la figura del Profesor con may&#250;scula desaparece pero con &#233;l desaparece tambi&#233;n la figura del estudiante como &quot;futuro experto&quot;, la figura del &quot;pasante&quot; o aprendiz; &#233;sta es sustituida por la de un colaborador en aprendizaje que realiza parte de la labor en condiciones econ&#243;micas &#237;nfimas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por otra parte &#233;sta es la figura de mayor inter&#233;s para los nuevos movimientos. &quot;El estudiante es una figura productiva, pero una figura productiva compleja; encontramos una fuerza de trabajo estudiantil (o para decirlo de otro modo: la puesta a trabajar de la formaci&#243;n ) a todos los niveles del sistema productivo: desde los estudiantes de tercer ciclo en letras que trabajan 200 horas en Decathlon o media jornada en un Mac Donalds, a los estudiantes de ingenier&#237;a que realizan proyectos que son utilizados inmediatamente por las empresas sin pagarlos hasta los ense&#241;antes-investigadores que movilizan un laboratorio alrededor de un proyecto industrial, la explotaci&#243;n de la fuerza de trabajo &quot;inmaterial&quot; est&#225; muy segmentada y diferenciada&quot;. El texto contin&#250;a analizando algunas de las formas puestas a punto en los &#250;ltimos a&#241;os: los llamados &quot;contratos para estudiantes&quot; que algunas empresas han puesto en circulaci&#243;n, el diploma profesional especializado con pr&#225;cticas incorporadas y la investigaci&#243;n con prop&#243;sitos de innovaci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En el primer caso se trata de &quot;contratos para estudiantes&quot; con horarios variables durante el a&#241;o pero que exigen del estudiante una disponibilidad total para adaptarse a las necesidades de su empleador, a la vez que &#233;ste acepta un horario flexible que permita al primero la asistencia a las clases. El segundo consiste en una especie de diploma, orientado a las necesidades de empresas espec&#237;ficas tales como Renault, en cuyas instalaciones los estudiantes realizan pr&#225;cticas no pagadas en el curso de las cuales experimentan innovaciones que las empresas adaptan, en el caso de serles beneficiosas, sin pagarlas tampoco pues forman parte del contrato suscrito con la universidad o el instituto de procedencia de los estudiantes. En el tercer caso se trata de proyectos conjuntos de investigaci&#243;n que ponen a punto innovaciones rentabilizadas posteriormente sin que eso redunde en un pago a los estudiantes, si bien los investigadores pueden obtener una compensaci&#243;n o pasar a formar parte de la empresa que comercializa la innovaci&#243;n. Este estudio se basa en un trabajo de campo realizado en Francia por lo que habr&#237;a que verificar si sus conclusiones se adaptan a la realidad espa&#241;ola aunque creo que la tendencia es general o, al menos, europea.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;Estrategias enfrentadas.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Como estamos viendo el problema es complejo por lo que no es de extra&#241;ar que diferentes movimientos y colectivos est&#233;n desarrollando estrategias diversas a la hora de enfrentarse con &#233;l. En mi opini&#243;n cabe distinguir, cuando menos, la estrategia de los sectores dirigentes, la de los movimientos estudiantiles y las posiciones de gran parte del profesorado. Aunque en algunos aspectos tengan puntos coincidentes, responden, a mi modo de ver, a posiciones y objetivos diversos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Los sectores neoliberales, mayoritarios en los &#243;rganos de poder, est&#225;n desarrollando una estrategia relativamente compleja para solventar el problema de la universidad en concordancia con los intereses del capitalismo cognitivo y financiero. En la terminolog&#237;a de Lyotard, forzando la performatividad del sistema social de modo que la educaci&#243;n se adec&#250;e a aqu&#233;l como un subsistema. Seg&#250;n esa l&#243;gica la &#250;nica universidad que podr&#225; pervivir ser&#225; una instituci&#243;n adaptada a los retos de la sociedad (capitalista) de la informaci&#243;n y la comunicaci&#243;n, que impone &quot;la subordinaci&#243;n de las instituciones de ense&#241;anza superior a los poderes...Las `autonom&#237;as&#180; reconocidas a las universidades despu&#233;s de la crisis de finales de los a&#241;os 60 tienen poco peso en comparaci&#243;n con el hecho masivo de que los consejos de ense&#241;antes carecen de casi cualquier poder para decidir qu&#233; volumen de inversiones revierte en su instituci&#243;n; no disponen m&#225;s que del poder de distribuir el volumen que se les atribuye, y hasta eso s&#243;lo de modo limitado&quot; .&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Si nos atenemos a la cotidianeidad de las instituciones universitarias habr&#225; que darle la raz&#243;n a Lyotard. Cualquier profesional universitario y cualquier estudiante observador de la din&#225;mica de la instituci&#243;n se habr&#225; percatado de que los dos problemas centrales, que no son otros que la asignaci&#243;n del presupuesto y la dotaci&#243;n de plazas de profesores, vienen determinados por los poderes p&#250;blicos seg&#250;n criterios prefijados y no discutibles. Las partidas presupuestarias son fijadas de antemano en los presupuestos generales, las retribuciones del profesorado no dependen de la universidad propiamente dicha, excepto en los contratos de los profesores no-funcionarios, y las plantillas obedecen a criterios generales de carga docente. En este punto la universidad se comporta como una empresa pobre que reparte recursos escasos y escatima en los sueldos y en las condiciones de trabajo de sus empleados menos favorecidos, drenando hacia arriba mayor cantidad de recursos y reservando para las capas directivas los escasos privilegios.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Con todo y con eso, la estrategia neoliberal no pretende transformar la din&#225;mica cotidiana de la instituci&#243;n sino convertir su dependencia de los mecanismos financieros en una oportunidad de negocio para &#233;stos seg&#250;n las modalidades de cr&#233;ditos de diverso tipo que he se&#241;alado anteriormente. Y simult&#225;neamente permitir que &#233;stos la usen como un escaparate en el que publicitar sus servicios. As&#237; por ejemplo una o varias empresas bancarias pueden financiar cursos espec&#237;ficos - cursos de verano o t&#237;tulos propios - a cambio de obtener posiciones de monopolio en el cobro de las matr&#237;culas y en las diversas transacciones que se desarrollen en el &#225;mbito universitario.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Otro elemento de la estrategia consiste en rentabilizar la producci&#243;n de conocimiento, a trav&#233;s de acuerdos de investigaci&#243;n y/o de ense&#241;anza que refuercen los lazos entre las empresas y los centros universitarios, seg&#250;n diversas modalidades que antes he comentado someramente. El objetivo central persigue la subordinaci&#243;n cuanto m&#225;s completa mejor de la din&#225;mica universitaria en la formaci&#243;n y en la investigaci&#243;n a los principios de capitalizaci&#243;n, rentabilizaci&#243;n y mercantilizaci&#243;n, ya indicados, facilitando una mayor fiscalizaci&#243;n de las instituciones universitarias por el sistema bancario. Este horizonte parece el &#250;nico posible no s&#243;lo para las autoridades pol&#237;ticas sino tambi&#233;n para las educativas. As&#237; por ejemplo la CRUE (Conferencia de Rectores) preconiza potenciar la colaboraci&#243;n con el mundo empresarial, fomentar los contratos en pr&#225;cticas y estudiar la conveniencia de combinar las becas con los pr&#233;stamos. Pero no a&#241;ade ninguna otra precisi&#243;n sobre qu&#233; tipo de colaboraci&#243;n con las empresas ser&#237;a m&#225;s deseable y con qu&#233; empresas (empresas transnacionales, peque&#241;as empresas, parques tecnol&#243;gicos, cooperativas en el tercer mundo, ...) ni qu&#233; tipo de contratos. Esas precisiones ser&#237;an muy interesantes para calibrar realmente la vinculaci&#243;n de la Universidad con el mundo empresarial en t&#233;rminos concretos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Igual que el movimiento estudiantil, tambi&#233;n los movimientos y asociaciones de profesores se han opuesto a estos intentos, pero con acentos peculiares. Los colectivos de los profesores suelen ser grupos fuertemente corporativos que defienden el statu quo y reclaman derechos que en ocasiones m&#225;s que derechos son privilegios. La instituci&#243;n universitaria, a pesar de sus formas de elecci&#243;n interna de los cargos directivos, es fuertemente jer&#225;rquica y los privilegios se condensan en la parte superior de la jerarqu&#237;a posibilitando a los mejor situados claros privilegios frente a los dem&#225;s. Al mismo tiempo las disfunciones se acumulan en la base de la pir&#225;mide de tal modo que los contratados en peores condiciones, los asociados, becarios etc. cargan con la mayor&#237;a de los problemas: m&#225;s horas de clase, horarios peores, cursos que los profesores mejor situados no quieren o desde&#241;an, peores sueldos, condiciones precarias, menos posibilidades de investigaci&#243;n, etc. Como consecuencia de su situaci&#243;n sus reivindicaciones se centran en la exigencia de estabilidad y mejores condiciones pero temen cualquier transformaci&#243;n de envergadura en la instituci&#243;n pues la remodelaci&#243;n de los estudios o el recorte en los presupuestos puede suponer el despido. La precariedad de los profesores contratados, asociados, etc. no tiene nada que envidiar a la de muchos empleados en cualquier otra rama profesional.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por otra parte, como muy certeramente han se&#241;alado los estudios de P. Bourdieu, los profesores de universidad formamos parte de las estructuras de poder, aunque sea de un modo subordinado. &quot; En tanto que `capacidades&#180;, cuya posici&#243;n en el espacio social reposa principalmente en la posesi&#243;n de capital cultural, que es un tipo dominado de capital, los profesores de universidad se sit&#250;an m&#225;s bien del lado del polo dominado en el campo del poder y en esta relaci&#243;n, se oponen claramente a los patrones de la industria y del comercio. Pero, en tanto que detentadores de una forma institucionalizada de capital cultural, que les asegura una carrera burocr&#225;tica e ingresos regulares, se oponen a los escritores y a los artistas&quot;. El corporativismo es una manera de preservar las reglas internas al campo universitario, soslayando su inserci&#243;n en el campo social y en el marco del poder como si la Universidad pudiera actuar fuera de las constricciones de la sociedad en que se encuentra. Ese discurso construye la coraza de la autopercepci&#243;n de su independencia para gran parte de los profesores universitarios, tanto m&#225;s exitoso cuanto m&#225;s apartados est&#225;n de las estructuras reales del poder. As&#237;, como el citado trabajo pone de manifiesto, se puede construir una escala que va desde los profesores de ciencias y de letras en un extremo, los m&#225;s alejados del poder real y los m&#225;s proclives a defender el discurso &quot;acad&#233;mico&quot; de la independencia de la universidad, hasta los profesores de derecho y de medicina, en el otro extremo, los m&#225;s implicados y los m&#225;s distantes del puro academicismo. Esos dos ejes, el eje del poder pol&#237;tico y el del poder &quot;acad&#233;mico&quot; o dicho en otras palabras, la jerarqu&#237;a marcada por las posiciones de poder ocupadas en el espacio pol&#237;tico y/o social y la jerarqu&#237;a debida al prestigio intelectual, no siempre coinciden y marcan algunas de las pol&#233;micas m&#225;s vivas en los medios universitarios: profesores tenidos por poco interesantes en el &#225;mbito de la Academia pero que disfrutan de gran popularidad y a la inversa, intelectuales muy valorados por los especialistas que no tienen ning&#250;n renombre p&#250;blico. Bourdieu analiza esa singularidad y se&#241;ala como a pesar de su virulencia, la pol&#233;mica se sit&#250;a entre posiciones dominantes y dominadas en el propio espacio del poder de modo que sus interferencias con otras fuerzas sociales son enormemente variables y pueden favorecer opciones de diverso tipo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por esta raz&#243;n las cr&#237;ticas de los profesores contra la subordinaci&#243;n de la universidad al poder pol&#237;tico y econ&#243;mico van acompa&#241;adas, demasiadas veces, de un discurso sobre la independencia de la Instituci&#243;n que no ayuda en absoluto a comprender mejor la funci&#243;n de la Universidad en la sociedad capitalista contempor&#225;nea. Ya que el problema, como he intentado mostrar, no es que la Universidad deba quedar al margen de la sociedad, sino su subordinaci&#243;n y el papel que ocupa en la rentabilizaci&#243;n econ&#243;mica del conocimiento en las sociedades actuales.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por su parte el movimiento estudiantil responde a la estrategia neoliberal con fuertes movilizaciones que se suceden d&#233;cada tras d&#233;cada. Ya desde los a&#241;os 60 los movimientos estudiantiles se han pronunciado repetidamente por la salvaguardia de una universidad p&#250;blica, gratuita y de calidad. No persiguen volver a una especie de universidad auto-referencial y separada de la sociedad, sino abrirla a lo social, entendiendo por tal no los intereses de las empresas sino los problemas y las cuestiones sociales. Abrir la universidad a los problemas sociales significa que &#233;stos puedan entrar en las aulas, que sean discutidos y analizados. Significa que el aprendizaje no se entienda como el adoctrinamiento para cumplir una determinada funci&#243;n productiva sino como la formaci&#243;n de generaciones de ciudadanos inteligentes. Significa que los recursos econ&#243;micos aportados a la universidad no se pierden por el hecho de que los estudiantes no saquen todas sus asignaturas con las m&#225;ximas calificaciones en el m&#237;nimo tiempo pues la formaci&#243;n no puede entenderse como un trabajo a tanto la hora sino como un proceso que exige tiempo, que consume tiempo y, aunque el tiempo sea dinero en la sociedad capitalista, no elimina la heterogeneidad entre el tiempo del capital y los tiempos de la vida de los individuos. La universidad tanto en su faceta de investigaci&#243;n, como de educaci&#243;n y de aprendizaje es una tarea compleja que no puede ni debe medirse &#250;nicamente por el &quot;tiempo de su producci&#243;n&quot; ya que &#233;ste es dilatado pero su producto es eterno. Debe pues considerarse como un &quot;gasto social&quot;, como una porci&#243;n de renta que se entrega a las generaciones j&#243;venes y cuya rentabilidad es &quot;difusa&quot;. En este sentido su l&#243;gica es exactamente la contraria de la exigencia de rentabilidad a corto plazo propia del sistema y disfuncional con &#233;ste. Eso hace de los movimientos estudiantiles movimientos anti-sist&#233;micos escasamente corporativos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Creo que su planteamiento es el m&#225;s interesante pues s&#243;lo si comprendemos que la universidad proporciona el acceso a un saber que es de todos, tendremos un criterio por el que guiarnos a la hora de defender un acceso indiscriminado a ella. S&#243;lo a partir de este punto estaremos en condiciones de cortocircuitar el presunto argumento sobre los &quot;costes&quot; de la ense&#241;anza superior. Es contradictorio que los poderes p&#250;blicos recorten los gastos en educaci&#243;n y que las familias se endeuden para pag&#225;rselos a sus hijos a la vez que el sistema bancario aumenta las expectativas de convertirlos en una oportunidad de negocio. Eso evidencia una fuerte demanda de ense&#241;anza superior ya sea como elemento formativo de car&#225;cter profesional, ya sea como resultado de una exigencia m&#225;s difusa de cultura. Y evidencia tambi&#233;n la necesidad que los poderes econ&#243;micos tienen de la universidad para implementar sus procesos de innovaci&#243;n con los consiguientes efectos econ&#243;micos. En todos los casos los poderes p&#250;blicos tienen la obligaci&#243;n de cuidar por que esta demanda sea atendida garantizando el acceso de los ciudadanos al saber y no haciendo de &#233;ste un negocio. No se trata de mantener la universidad alejada de la sociedad, se trata de impedir su absorci&#243;n por los poderes econ&#243;micos y de proteger el desarrollo adecuado y completo de la formaci&#243;n intelectual.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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