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	<title>Universidad N&#243;mada</title>
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		<title>Manos invisibles. De la l&#243;gica neoliberal en lo social</title>
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<category domain="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique31">D&#233;bora &#193;vila Campos</category>


		<description>Una nueva entrega del estudio en curso sobre la gubernamentalidad neoliberal en la comunidad de Madrid.

-
&lt;a href="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique31" rel="directory"&gt;D&#233;bora &#193;vila Campos&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;Una nueva entrega del estudio en curso sobre la gubernamentalidad neoliberal en la comunidad de Madrid.&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt; Este texto es el resultado de un largo proceso de conversaciones, entrevistas, reuniones y talleres, en el que el encuentro y las sucesivas reuniones con la &lt;a href=&quot;http://porsicierran.blogspot.com/&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;Plataforma Por si Cierran&lt;/a&gt; fueron
absolutamente clave: como disparador de la investigaci&#243;n, como mirada rupturista construida
desde la alianza entre trabajadores y usuarios de los dispositivos municipales y auton&#243;micos de
convivencia e integraci&#243;n y como gu&#237;a en la mara&#241;a de nombres, entidades y cargos p&#250;blicos
que siempre conlleva la intervenci&#243;n social externalizada. La &lt;a href=&quot;http://ods.cs-seco.org/&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;Oficina de Derechos Sociales&lt;/a&gt; del
&lt;a href=&quot;http://www.cs-seco.org/&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;Centro Social Seco&lt;/a&gt; colabor&#243; en buena parte del trabajo, haciendo entrevistas y discutiendo con
nosotras sensaciones e hip&#243;tesis. Los distintos talleres con trabajadores sociales pusieron en
tensi&#243;n y nos permitieron contrastar nuestras hip&#243;tesis iniciales. La red del &lt;a href=&quot;http://www.transfronterizo.net//&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;Ferrocarril
Clandestino&lt;/a&gt; fue un punto de anclaje fundamental de lo que &#237;bamos pensando. Debemos un
especial agradecimiento a los integrantes de la mesa de convivencia del distrito de Villaverde,
que, con su receptividad y aliento, nos dieron el empuj&#243;n que necesit&#225;bamos para poner por
escrito estas notas. Lo que aqu&#237; contamos es, pues, una s&#237;ntesis particular de un proceso de
debate entre muchos, que las firmantes lanzamos como aportaci&#243;n al pensamiento com&#250;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Al escoger este t&#237;tulo queremos lanzar un gui&#241;o c&#243;mplice a las compa&#241;eras de la Plataforma
Por si Cierran (&lt;a href=&quot;http://porsicierran.blogspot.com/&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;http://porsicierran.blogspot.com/&lt;/a&gt;). A finales del a&#241;o 2007, este grupo de
trabajadoras de lo social inici&#243; una labor de denuncia p&#250;blica de las intenciones del
Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid de llevar a cabo cierres y recortes en los servicios
sociales para la atenci&#243;n de inmigrantes. En aquel entonces, mucha gente les dec&#237;a que la
amenaza de cierres era s&#243;lo &#8220;un rumor infundado&#8221;, de ah&#237; que, haciendo uso de la iron&#237;a,
decidieran autodenominarse &#8220;por si cierran&#8221;. A lo largo de todo 2008 y 2009, los cierres y
recortes se hicieron realidad y, con ellos, la Plataforma Por si Cierran continu&#243; su labor de
denuncia e inici&#243; distintos actos de protesta, siempre intentando hacerlo en alianza con otros
profesionales de lo social y con los usuarios de los centros afectados por los cierres, cambios o
recortes.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Desc&#225;rgate &lt;a href=&quot;http://www.universidadnomada.net/IMG/pdf/manos_invisibles.pdf&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;el informe entero en PDF&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	<item>
		<title>Lo p&#250;blico y lo com&#250;n. Estado, derecho, Administraci&#243;n p&#250;blica/poder constituyente, capitalismo, movimientos antisist&#233;micos</title>
		<link>http://www.universidadnomada.net/spip.php?article278</link>
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		<dc:date>2008-10-01T14:05:58Z</dc:date>
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		<dc:creator>Molloy</dc:creator>

<category domain="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique35">Carlos Prieto del Campo</category>


		<description>Una contribuci&#243;n al hilo de las tem&#225;ticas tratadas en el curso &lt;a href=&quot;http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique54&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;&quot;Cr&#237;tica y crisis del dise&#241;o y gesti&#243;n del sistema tributario y del modelo de gasto p&#250;blico en Espa&#241;a en la era del trabajo cognitivo, 1977-2008&quot;&lt;/a&gt;.

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&lt;a href="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique35" rel="directory"&gt;Carlos Prieto del Campo&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;1.&lt;/strong&gt; El Estado es la condensaci&#243;n de una relaci&#243;n de fuerzas entre las clases sociales cuya
reproducci&#243;n asegura el mantenimiento siempre inestable de tal equilibrio en el seno de una
estructura social que genera modalidades asim&#233;tricas de distribuci&#243;n del poder pol&#237;tico y de
reparto de las recompensas econ&#243;micas, culturales y sociales, de acuerdo con las pautas de
funcionamiento estructural del capitalismo hist&#243;rico. Esto quiere decir que la forma Estado
responde intr&#237;nsecamente a un enfrentamiento permanente en torno a las modalidades de
socialidad que (1) estabilizan el comportamiento de los sujetos explotados en una coyuntura
hist&#243;rica dada definida por los diversos ciclos sist&#233;micos de acumulaci&#243;n hist&#243;ricos, (2)
bloquean o neutralizan los procesos de constituci&#243;n antisist&#233;mica de ruptura de las modalidades
cristalizadas de explotaci&#243;n, y (3) permiten acometer procesos tendencialmente estables de
acumulaci&#243;n de capital y de reparto desigual de la riqueza producida. Este conjunto de procesos
opera en cada una de las unidades discretas del sistema interestatal, pero despliegan sus efectos
fundamentalmente a escala de la reproducci&#243;n del capitalismo global. Es conceptual y
pol&#237;ticamente err&#243;neo concebir el Estado como el espacio opaco de una dominaci&#243;n unilateral
de una clase social sobre otra o como conjunto de din&#225;micas inasequibles a la acci&#243;n pol&#237;tica de
los movimientos antisist&#233;micos, de las clases sociales o de los grupos subalternos en tanto que
su eficacia &#250;nicamente opera como multiplicador de una dominaci&#243;n absolutamente homog&#233;nea
hist&#243;rica y estructuralmente de la clase dominante. El Estado es la forma privilegiada mediante
la que se produce en las sociedades capitalistas la transacci&#243;n permanente entre las clases
sociales en torno a las posibilidades abiertas en cada coyuntura de reorganizar los procesos de
producci&#243;n y distribuci&#243;n de riqueza. En la forma Estado se reconoce, pues, el rastro de los
enfrentamientos de una lucha de clases a veces sorda, en ocasiones estrepitosa, cuyo resultado
define las formas de existencia y reproducci&#243;n social en las cuales se reconoce la mayor&#237;a de
una sociedad en un momento hist&#243;rico dado; estas formas de lo p&#250;blico son la trama y la
urdimbre del derecho y de la pol&#237;tica y su plasticidad intr&#237;nseca indica la sustancia misma que
las conforma: las luchas y los procesos constituyentes que revolucionan la estructura social y las
formas de explotaci&#243;n y dominaci&#243;n. La plasticidad del Estado y del derecho indica con
precisi&#243;n que su contenido, sustancia y dinamicidad obedecen a una red de procesos que utilizan
los procesos de reproducci&#243;n social en clave de un antagonismo de clase inagotable para
redefinir los par&#225;metros del enfrentamiento. El Estado es una herramienta de dominaci&#243;n
siempre sometida al ataque antagonista de los sujetos explotados y uno de los espacios
privilegiados para inventar nuevas din&#225;micas de poder constituyente por parte de las clases y los
grupos estructuralmente dominados.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;2.&lt;/strong&gt; La construcci&#243;n hist&#243;rica de lo p&#250;blico coincide con la primera expresi&#243;n antisist&#233;mica de la
pol&#237;tica proletaria y anticolonial dotada de alto impacto en la estructura social capitalista. Lo
p&#250;blico es el correlato institucional de un estadio de lucha de clases durante el cual los sujetos
sociales se integran por primera vez a escala global, de forma masiva y preponderante, en la
fisiolog&#237;a productiva de la estructura social capitalista, cuyas din&#225;micas institucionales no
obstante se organizan diferencialmente a escala nacional. Lo p&#250;blico se construye en
consecuencia como un conjunto de instituciones, actividades administrativas y din&#225;micas
reguladoras que sustraen parte de los procesos de reproducci&#243;n social de la definici&#243;n unilateral
de las clases y sujetos dominantes de la estructura de poder capitalista en el despliegue hist&#243;rico
del ciclo sist&#233;mico de acumulaci&#243;n estadounidense (1873-200?). El Estado se hace p&#250;blico
porque los sujetos dominados no toleran ya la unilateralidad de las formas impuestas por el
capitalismo hist&#243;rico al hilo de las transformaciones pol&#237;ticas, intelectuales y ontol&#243;gicas que
experimenta la clase durante &#233;ste, pero no logran definir una alternativa sist&#233;mica que lo
sustituya. Este ciclo ve constituirse en su seno con una composici&#243;n de clase que dispone de instrumentos te&#243;ricos in&#233;ditos (es el corte epistemol&#243;gico marxiano, anticolonial y antipatriarcal
que estalla en el &#250;ltimo tercio del siglo XIX y que se integra tendencialmente en un proyecto de
transformaci&#243;n revolucionaria racional y coherente) para pensar el circuito global del
capitalismo y la organizaci&#243;n social que se desprende del mismo, pero cuyos instrumentos
cognitivos se hallan muy desigualmente distribuidos en los sujetos y los cuerpos proletarios y
coloniales y cuya infraestructura comunicativa y organizativa presenta deficiencias insuperables
para concebir modelos de hegemon&#237;a social verdaderamente igualitarios global y, por lo tanto,
localmente: es la primera vez que hist&#243;ricamente el capitalismo se convierte en un objeto de
conocimiento cuya descripci&#243;n tendencial y paulatinamente compleja se integra en un proyecto
pol&#237;tico antisist&#233;mico que pretende modificar radicalmente el funcionamiento del sistema
globalmente considerado. El proceso es trabajoso, lento, contradictorio y manifiestamente
insuficiente para pensar una pol&#237;tica anticapitalista eficaz, pero no por ello deja de ser cierto que
la teorizaci&#243;n del capitalismo se convierte en un vector crucial de la pr&#225;ctica pol&#237;tica
antisist&#233;mica, de la producci&#243;n de antagonismo y de la deconstrucci&#243;n de la herida colonial y
patriarcal y que sin ella los movimientos se extrav&#237;an, se pierden o son cooptados.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;3.&lt;/strong&gt; Este impacto de la constituci&#243;n de lo p&#250;blico en la estructura social es fundamental, porque
lanza un poderos&#237;simo proceso de radicalizaci&#243;n de la democracia como sustancia misma de los
procesos de legitimaci&#243;n pol&#237;tica y de organizaci&#243;n social en el capitalismo hist&#243;rico. Lo
p&#250;blico es la primera din&#225;mica end&#243;gena de construcci&#243;n de la socialidad pol&#237;tica que acota de
modo estricto los niveles de ingerencia de las l&#243;gicas puras de poder econ&#243;mico y pol&#237;tico de las
clases dominantes en la estructura de poder capitalista y que inaugura un proceso complejo de
experimentaci&#243;n con l&#243;gicas que se apartan de modo decisivo de los criterios de maximizaci&#243;n
de los niveles de explotaci&#243;n y beneficio as&#237; como de socializaci&#243;n de las p&#233;rdidas a favor
&#250;nicamente de los grupos privilegiados. Lo p&#250;blico supone el primer reconocimiento de las
externalidades positivas producidas por la cooperaci&#243;n social del trabajo vivo y por la socialidad
general de las que el capital se apropia gratuitamente, y de las externalidades negativas que
inicua e inequitativamente descarga sobre los sujetos productivos y sobre la sociedad en su
conjunto sin soportar en modo alguno sus costes. Esta din&#225;mica se extiende tambi&#233;n de modo
complejo al conjunto de la econom&#237;a-mundo capitalista, cuando el impacto de la primera ola de
luchas antisist&#233;micas despliega sus efectos tras la Segunda Guerra Mundial y cosecha sus frutos
en el Sur global. Lo p&#250;blico es, pues, el conjunto de din&#225;micas que obligan a pensar la
necesidad de pactar la reproducci&#243;n social en el marco de una potente victoria de las clases
dominadas que salda el primer siglo de luchas antisist&#233;micas de segunda generaci&#243;n que arranca
a mediados del siglo XIX en un entorno sist&#233;mico definido por las modalidades de reproducci&#243;n
capitalista, cuya sustancia y din&#225;micas tambi&#233;n cambian como consecuencia de tal conjunto
articulado de luchas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Lo p&#250;blico y las denominadas pol&#237;ticas p&#250;blicas suponen que el Estado y el derecho
experimentan un cambio dr&#225;stico en sus l&#243;gicas de funcionamiento, sus t&#233;cnicas jur&#237;dicas y
administrativas, su construcci&#243;n jurisprudencial, su impacto estructural en la econom&#237;a y la
propiedad privadas y su din&#225;mica de producci&#243;n y reconocimiento de derechos pol&#237;ticos y
sociales. La juridificaci&#243;n del conflicto supone tambi&#233;n la complejizaci&#243;n de las expectativas de
los sujetos dominados, lo cual abre la posibilidad a pensar jur&#237;dicamente los procesos
antisist&#233;micos en el entorno mismo de la reproducci&#243;n estructural de la sociedad capitalista. Lo
p&#250;blico convierte a lo jur&#237;dico en un proceso inescindible de la pol&#237;tica antisist&#233;mica, porque el
Estado se convierte en un campo de experimentaci&#243;n para deconstruir las relaciones de
dominaci&#243;n que lo constituyen y que &#233;l contribuye a reproducir de modo inestable y siempre
sometido a una cr&#237;tica y un ataque permanente al hilo de las modificaciones de las luchas y
conflictos que jalonan su existencia. En consecuencia, tanto las clases dominantes como las
clases dominadas disponen sus estrategias de lucha, desde la constituci&#243;n pol&#237;tica del obrero
masa en el periodo de entreguerras, a partir de las modificaciones que posibilita el salto
cualitativo de emergencia de lo p&#250;blico y de constituci&#243;n de la democracia como campo de
problematizaci&#243;n de la reproducci&#243;n social capitalista. La forma Estado y lo p&#250;blico forman,
pues, la trama del enfrentamiento pol&#237;tico en torno a la socializaci&#243;n de la producci&#243;n y el enriquecimiento intelectual, ontol&#243;gico y pol&#237;tico de la fuerza de trabajo colectiva en un proceso
permanente de lucha y renegociaci&#243;n de los niveles de reproducci&#243;n social: su dilucidaci&#243;n
pr&#225;ctica constituye el contenido &#250;ltimo y los l&#237;mites mismos del dispositivo democr&#225;tico.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Desc&#225;rgate &lt;a href=&quot;http://www.universidadnomada.net/IMG/pdf/LOP_C3_9ABLICOYLOCOM_C3_9AN.pdf&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;el resto del art&#237;culo en formato PDF&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	<item>
		<title>&#191;Tiene la Universidad alg&#250;n inter&#233;s para el capital? </title>
		<link>http://www.universidadnomada.net/spip.php?article242</link>
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		<dc:date>2008-02-04T08:24:20Z</dc:date>
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<category domain="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique33">Monserrat Galcer&#225;n Huguet</category>


		<description>Un art&#237;culo publicado en el peri&#243;dico &lt;a href=&quot;http://www.diagonalperiodico.net/imprimir.php3?id_article=5238&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;Diagonal&lt;/a&gt;.

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&lt;a href="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique33" rel="directory"&gt;Monserrat Galcer&#225;n Huguet&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Todos los estudiantes perciben, antes o despu&#233;s, el deterioro de la instituci&#243;n universitaria, pero constatan r&#225;pidamente la presencia en sus espacios de actores ajenos, tales como los bancos, las multinacionales, las empresas inform&#225;ticas o los grandes medios de comunicaci&#243;n, cuyas ense&#241;as y colores adornan los claustros y pasillos de los edificios como lo hicieran anta&#241;o las efigies de reyes y mecenas. Son &#237;ndice del profundo cambio que est&#225; sufriendo la ense&#241;anza superior: de escuelas de &#233;lite a centros de masas, y de &#233;stos, a universidades- empresa dispensadoras de servicios cognitivos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Los informes del Banco Mundial empezaron a insistir hace ya algunos a&#241;os en la necesidad de esta transformaci&#243;n global. El informe elaborado por D. Johnstone y W. Experton, The Financing and Management of Higher Education, es de 1998. En ellos, recomendaban dos medidas principales que en nada se alejan de las recomendaciones a otros tipos de empresa: flexibilizaci&#243;n y reducci&#243;n de costos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Ahora bien, en el &#225;mbito educativo flexibilizar significa tratar el conjunto de los recursos, es decir los edificios, las bibliotecas, los laboratorios o los profesores como activos que deben ser insertados lo m&#225;s productivamente posible y que deben ser combinados de modo &#8216;flexible' y variable, reordenando los t&#237;tulos y ense&#241;anzas seg&#250;n m&#243;dulos aleatorios a gusto del consumidor. Se acabaron las carreras standard caracterizadas por conjuntos de conocimientos predefinidos y comunes; al rev&#233;s, se trata de inventar recorridos docentes variados, imaginativos, que combinen cursos y ense&#241;anzas de diverso tipo y que sean adaptables en funci&#243;n de las necesidades, o sea de la matr&#237;cula.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La otra recomendaci&#243;n, reducci&#243;n de costos, no entra&#241;a tampoco secretos: se trata de cargar los costes sobre los usuarios y sus familias, y de recortar los gastos de personal promoviendo plazas de profesores con escasa estabilidad (contratos anuales o bianuales, ligados a un proyecto&#8230;) en detrimento de la vieja figura del profesor-funcionario fijo de plantilla. Esos nuevos profesores son la espina dorsal de la reforma, puesto que carecen de las seguridades y vicios de los antiguos, y conforman una capa de personal extremadamente joven, m&#243;vil y motivable. En resumen, se trataba, ya a finales de los &#8216;90, de aplicar a la Universidad las recetas del nuevo management que iban a transformar ese &#225;mbito social en una aut&#233;ntica &#225;rea de negocios.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;
La educaci&#243;n como mercanc&#237;a&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Tras las movilizaciones contra la LOU, el Informe Bricall se encarg&#243; de poner los puntos sobre las &#237;es, traduciendo palabra por palabra aquellas recomendaciones: hab&#237;a que pasar de la Universidad de masas, en franca decadencia, a una Instituci&#243;n formadora de capital humano; hab&#237;a que sustituir el concepto de la ense&#241;anza superior como un derecho y un bien social, por su consideraci&#243;n como una mercanc&#237;a y una inversi&#243;n; hab&#237;a que abandonar la vieja idea de la ense&#241;anza p&#250;blica y de calidad para entrar en la era de la privatizaci&#243;n de las prestaciones cognitivas; hab&#237;a que dejar de pensar en una universidad radicada en un territorio para ubicarla como una agencia globalizada en un r&#225;nking internacional; hab&#237;a que sustituir en la medida de lo posible la universidad presencial por la ense&#241;anza virtual.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En este proceso el aura de las nuevas tecnolog&#237;as de la informaci&#243;n y la comunicaci&#243;n ha oscurecido la adecuaci&#243;n del nuevo modelo a las exigencias de un nuevo tipo de capitalismo que, juntamente con otros autores, denominamos capitalismo cognitivo. En este nuevo tipo o fase del capitalismo, una porci&#243;n creciente de capital se invierte y se rentabiliza en &#8220;productos cognitivos&#8221; al tiempo que crece, imparable, el n&#250;mero de estos trabajadores sobre el conjunto global. Hablamos del crecimiento de inversiones en investigaci&#243;n, en I+D, en sanidad y ense&#241;anza, en inform&#225;tica, telem&#225;tica, nuevas fuentes de energ&#237;a y nuevos materiales, vistos no s&#243;lo por su contribuci&#243;n cuantitativa al crecimiento en sus sectores espec&#237;ficos, sino por el enorme peso que adquieren en el aumento de la productividad general. &#191;Qu&#233; es un &#8216;bien cognitivo'? Dicho en otras palabras, &#191;c&#243;mo se fabrica una nueva vacuna, c&#243;mo se desarrolla una nueva herramienta de software, c&#243;mo se descubre una nueva prestaci&#243;n? Los &#8216;bienes cognitivos' son resultado de un proceso que tiene, cuando menos, dos caracter&#237;sticas notables. En primer lugar, son efecto de un proceso colectivo: ning&#250;n genio habr&#237;a logrado descubrir nada relevante si no hubiera contado con equipos adecuados y recursos suficientes. Eso implica que los procesos de creaci&#243;n de conocimiento incluyen largas secuencias de recopilaci&#243;n y tratamiento de la informaci&#243;n, de pruebas y ensayos, de puestas a punto, de correcci&#243;n y ampliaci&#243;n, imposibles para un solo agente.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La forma standard de privatizar ese proceso colectivo la proporciona el sistema de patentes y derechos de autor que, aun cuando cumpliera una funci&#243;n en el siglo XVIII para garantizar la subsistencia de los creadores, est&#225; resultando obsoleta. La segunda caracter&#237;stica es que estos bienes, por mucho que se reproduzcan, no se agotan, ni merman en su eficacia. M&#225;s bien al contrario, su uso deviene la ocasi&#243;n de enriquecimientos y mejoras del propio producto, que incorpora nuevas prestaciones. Eso hace que la sociedad basada en el conocimiento sea, al menos te&#243;ricamente, una sociedad potencialmente rica, aunque las trabas puestas al acceso a los bienes pueden hacerla sumamente injusta y polarizada.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Estas dos caracter&#237;sticas se a&#250;nan en el tratamiento de la universidad como gran f&#225;brica de puesta a punto de recursos cognitivos bajo el dominio de la ideolog&#237;a de la privatizaci&#243;n. Se trata, por una parte, de capacitar el futuro &#8216;capital humano' bajo la premisa de que los conocimientos que el alumno/a va a recibir son una especie de &#8216;capital' que le permitir&#225; optar a un mejor puesto de trabajo y que, por tanto, debe &#8216;pagar' con un desembolso previo privado, pues privados ser&#225;n los beneficios que obtenga posteriormente en el ejercicio de su profesi&#243;n, siendo s&#243;lo responsabilidad suya si no lo rentabiliza adecuadamente. Por otra, se trata de producir bienes intangibles cuya inserci&#243;n en los mecanismos de la apropiaci&#243;n privada queden garantizados a trav&#233;s de las patentes y de los conciertos con las empresas antes de su obtenci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Como consecuencia de todo ello las autoridades p&#250;blicas se desentienden de la financiaci&#243;n. Cierto es que los enormes gastos de estas instituciones desbordan en ocasiones los limitados presupuestos de los poderes auton&#243;micos pero, como en tantos otros aspectos de la vida social, la tendencia es dejarlas a merced del mercado, de modo que cada universidad se autofinancie, cosa que s&#243;lo puede hacer en la medida en que la ense&#241;anza sea pagada por los alumnos &#8211;usuarios del servicio&#8211; y que las empresas u otros organismos financieros se interesen por los productos que generan esas especiales empresas: las capacidades desarrolladas en los alumnos-futuros trabajadores (&#8220;habilidades y competencias&#8221;) y los conocimientos susceptibles de ser rentabilizados, para lo cual deben estar convenientemente protegidos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Sin embargo, &#233;ste no es el reto. El desaf&#237;o est&#225; en desligar la Universidad del mercado y acercarla a todos aquellos procesos sociales que est&#225;n luchando contra las nuevas formas del capitalismo cognitivo: de la lucha por el territorio al software libre, de los procesos de autoformaci&#243;n a las investigaciones participativas. Potenciar esa opci&#243;n nos permitir&#237;a decir un adi&#243;s esperanzado a la Universidad de masas, y oponer al modelo neoliberal una creaci&#243;n en com&#250;n de conocimientos compartidos.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Provincia Espa&#241;a</title>
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		<dc:date>2008-02-01T01:47:01Z</dc:date>
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<category domain="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique35">Carlos Prieto del Campo</category>


		<description>&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;1. Pensar la coyuntura&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;2. La gran desilusi&#243;n&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;3. Cenizas y diamantes: EL PA&#205;S como herramienta de consenso y legitimaci&#243;n&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;4. Constituci&#243;n material y desarrollo desigual: partidos pol&#237;ticos, dominaci&#243;n de clase y coyuntura mundial&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;5. Modelo de Estado y organizaci&#243;n territorial&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;6. Los sue&#241;os de Aznar producen monstruos&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;7. Acontecimientos leninistas: Madrid, 11-14 de marzo de 2004&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;8. Partidos pol&#237;ticos en busca de futuro&lt;/p&gt;

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&lt;a href="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique35" rel="directory"&gt;Carlos Prieto del Campo&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;1. PENSAR LA COYUNTURA&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&#191;C&#243;mo pensar la coyuntura en un espacio pol&#237;tico en cuyo interior no se producen la totalidad
de las din&#225;micas estructurales que configuran la trama del campo de fuerzas en el que las clases
y los sujetos sociales toman sus decisiones pol&#237;ticas y cuyo pasado estrictamente
contempor&#225;neo est&#225; presidido por una guerra civil que expres&#243; con inusitada intensidad la
profundidad de la lucha de clases que atravesaba esa estructura social? &#191;Qu&#233; es hoy la pol&#237;tica
en un Estado-naci&#243;n inserto en el sistema interestatal capitalista y que se halla sometido a la
doble presi&#243;n, por un lado, de una econom&#237;a-mundo capitalista que est&#225; experimentando una
transformaci&#243;n radical y que opera en una situaci&#243;n de caos sist&#233;mico que genera una tremenda
turbulencia global y, por otro, de la tracci&#243;n de la Uni&#243;n Europea que pretende rescribir la
constituci&#243;n material de los Estados europeos, afectando profundamente sus din&#225;micas de
legitimaci&#243;n pol&#237;tica y de funcionamiento legislativo, administrativo y judicial mediante su
recodificaci&#243;n a escala supraestatal? &#191;Cu&#225;les son las din&#225;micas sociales que pueden dotarse de
visibilidad en tal contexto y qui&#233;nes son los sujetos sociales &#8211;o territoriales&#8211; que han de
expresar las diversas formas de soberan&#237;a popular y de voluntad general en el contexto de la
pol&#237;tica nacional? Los sujetos pol&#237;ticos enmarcados en el espacio pol&#237;tico espa&#241;ol han
protagonizado un continuo proceso de tensi&#243;n y ajuste entre las luchas de las clases
trabajadoras, las formas de explotaci&#243;n que las clases dominantes y las elites dirigentes
espa&#241;olas han impuesto a los sujetos productivos de esta unidad pol&#237;tica y la forma-Estado
hist&#243;ricamente viable en cada periodo hist&#243;rico, cuya tendencia sist&#233;mica ha estado conformada
por las constricciones estructurales de la econom&#237;a-mundo capitalista, por las din&#225;micas
hist&#243;ricas sedimentadas como consecuencia de la resoluci&#243;n militar del conflicto social interno
y, en la actualidad, por las necesidades impuestas por la din&#225;mica institucional europea que
define las condiciones de posibilidad de las grandes decisiones sociales, econ&#243;micas y
financieras &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;(1)&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En realidad, la fractura hist&#243;rica fundamental de la pol&#237;tica espa&#241;ola contempor&#225;nea corre pareja
a la Guerra civil de 1936-1939 que cierra definitivamente la crisis del siglo XIX durante el cual
las clases dominantes espa&#241;olas intentan reorganizar sus din&#225;micas de acumulaci&#243;n de capital
en un contexto de creciente debilidad estructural de la econom&#237;a nacional que arranca de finales
del siglo XVII, establecer una forma Estado acorde con las transformaciones de la econom&#237;a
mundial y consolidar su hegemon&#237;a ideol&#243;gica y cultural ante la pujanza del movimiento obrero
y campesino a partir sobre todo del &#250;ltimo tercio del siglo XIX y la crisis irreversible de las
viejas formas de poder y control social asociadas con el Antiguo R&#233;gimen, que si en otros pa&#237;ses
europeos se prolonga hasta el periodo de entreguerras en Espa&#241;a lo har&#225; con especial virulencia
hasta despu&#233;s de la Guerra civil y la Segunda Guerra Mundial2. Las guerras civiles carlistas
(1833-1839 y 1872-1876) y la inestabilidad pol&#237;tica que afecta al Estado desde 1802
caracterizan el turbulento siglo XIX espa&#241;ol hasta que el inicio de la Restauraci&#243;n en 1875
establece los cimientos de una forma constitucional moderna, que pretende dotar de estabilidad
a las formas de gesti&#243;n autoritaria de las relaciones sociales capitalistas y pacificar las relaciones
entre las clases dominantes y las elites gobernantes para dise&#241;ar as&#237; un mercado nacional estable
y bien definido en el que &#233;stas puedan lanzar sus correspondientes estrategias de explotaci&#243;n de
la fuerza de trabajo y de acumulaci&#243;n de capital3. Unas clases terratenientes inmisericordes e
ineficaces econ&#243;micamente en las zonas rurales y pol&#237;ticamente subdesarrolladas y una
burgues&#237;a industrial hist&#243;ricamente d&#233;bil y entrelazada con &#233;stas por m&#250;ltiples lazos sociales
econ&#243;micos, y familiares, cuya alianza tan solo acaba de soldarse din&#225;micamente en la
administraci&#243;n autoritaria de la m&#225;quina estatal durante el primer tercio del siglo XX, hacen que
la tendencia explosiva de las relaciones de producci&#243;n imperantes en Espa&#241;a durante esas
d&#233;cadas desemboque en una guerra civil que constituye la condensaci&#243;n m&#225;s perfecta que puede
encontrarse en Europa en esos momentos &#8211;y tal vez en el mundo&#8211; de un conflicto social
desencadenado por el enfrentamiento entre las clases en el seno de un espacio pol&#237;tico nacional
definido como tal al hilo de los procesos de reestructuraci&#243;n de la econom&#237;a-mundo capitalista.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La II Rep&#250;blica (1931-1939) hab&#237;a sido el primer momento en el que las clases populares
espa&#241;olas &#8211;que expresan en esos momentos formas m&#225;s o menos coherentes de nacionalismo
b&#225;sicamente catal&#225;n, vasco y gallego4&#8211; hab&#237;an expresado finalmente formas maduras de poder
constituyente que transcend&#237;an las modalidades autoritarias de ejercicio del control y la
dominaci&#243;n sociales impuestas por las elites reaccionarias y propietarias, afirmando su deseo de
que el Estado y las relaciones sociales de producci&#243;n fuesen transformados y modernizados
radicalmente. La II Rep&#250;blica intent&#243; fundamentalmente (1) transformar las estructuras del
Estado prescindiendo para siempre de la monarqu&#237;a como forma de gobierno, que en el caso espa&#241;ol estaba vinculada a las concepciones m&#225;s obtusas y reaccionarias del Antiguo R&#233;gimen,
y dotando al Estado de un nuevo dise&#241;o territorial; (2) aliviar la dureza de las relaciones de
propiedad cuasi feudales imperantes en las zonas rurales; (3) modernizar el aparato estatal para
que desempe&#241;ara funciones modernas de gesti&#243;n del conflicto social y de las din&#225;micas de
crecimiento econ&#243;mico en clave protokeynesiana; (4) someter definitivamente a un ejercito
corporativo, autoritario, represivo e ineficaz a las autoridades civiles; (5) establecer una
educaci&#243;n p&#250;blica laica y moderna, y (6) redimensionar las relaciones con la Iglesia que a lo
largo de la historia de Espa&#241;a hab&#237;an conocido una presencia preponderante en la vida pol&#237;tica,
econ&#243;mica y cultural mediante una estrecha relaci&#243;n con las clases dominantes y las elites
dirigentes del Estado. El experimento republicano, que podr&#237;a haber enderezado la
modernizaci&#243;n de la sociedad espa&#241;ola hacia par&#225;metros normalizados a medio plazo, acaba con
la reacci&#243;n militar de las clases dominantes que deciden hacer pol&#237;tica por otros medios
desencadenando una guerra civil brutal, larga, y de aniquilaci&#243;n y limpieza del enemigo social
que ser&#225; capaz de sentar las bases de un r&#233;gimen fascista concebido con la vocaci&#243;n de durar en
el tiempo bien como Estado asociado a las potencias del Eje &#8211;tal y como fue considerado por
Franco hasta 1942&#8211;, bien como Estado anticomunista apto para operar como basti&#243;n
estadounidense durante la Guerra Fr&#237;a a partir de los primeros a&#241;os de la d&#233;cada de 1950. El
r&#233;gimen fascista del general Franco se prolonga durante casi cuatro d&#233;cadas hasta su muerte en
1975, conformando de modo muy intenso el escenario en el que se produce la denominada
transici&#243;n a la democracia, las opciones pol&#237;ticas abiertas a los sujetos y pueblos del Estado, y
los alineamientos, actitudes y perspectivas de las fuerzas pol&#237;ticas que protagonizar&#225;n la vida
pol&#237;tica espa&#241;ola durante el &#250;ltimo cuarto del siglo XX. La dictadura franquista sienta, pues, las
piedras miliares que acotar&#225;n el espacio pol&#237;tico de la transici&#243;n democr&#225;tica tras la muerte del
dictador en cuyo campo de fuerzas se definir&#225;n su ritmo, alcance e intensidad desde las
previsiones continuistas del poder constituido. La ausencia de derechos pol&#237;ticos y sindicales
durante casi cuarenta a&#241;os y la gesti&#243;n dictatorial de las relaciones sociales legan un bloque
hegem&#243;nico tremendamente conservador en cuestiones socio-econ&#243;micas y pol&#237;ticas que intenta
reproducir en clave autoritaria la herencia franquista en el &#225;mbito de las relaciones laborales,
econ&#243;micas y sociales de acuerdo con un modelo de limitaci&#243;n de la soberan&#237;a popular y
territorial en el nuevo escenario que se abre tras la muerte de Franco que se inserta adem&#225;s en
un entorno internacional que soporta mal la persistencia de la anomal&#237;a de las dictaduras del sur
de Europa5. La dictadura lega adem&#225;s un ej&#233;rcito anticuado y obsoleto, pero dispuesto a
intervenir si la transici&#243;n se orienta verdaderamente hacia la izquierda y se pone en tela de juicio
el modelo social y de Estado heredado del franquismo, y define negativamente los posibles
sujetos pol&#237;ticos que est&#225;n en condiciones de protagonizar la transici&#243;n, ya que los partidos
pol&#237;ticos (PCE, PSOE, PNV, Minor&#237;a Catalana y partidos de la extrema-izquierda) y las
organizaciones sindicales (CCOO y UGT, CNT) se legalizan de facto tras la muerte del dictador
y se encuentran en una situaci&#243;n de desventaja frente al aparato del Estado que se promociona
como art&#237;fice del cambio y sujeto pol&#237;tico protagonista mediante la creaci&#243;n de la Uni&#243;n de
Centro Democr&#225;tico (UCD). La dictadura impone, como coralario de las din&#225;micas
mencionadas, la forma mon&#225;rquica y a Juan Carlos I como sucesor de Franco en la jefatura del
Estado, cancel&#225;ndose la posibilidad de entroncar la transici&#243;n democr&#225;tica con la legalidad de la
II Rep&#250;blica conculcada por el golpe de Estado y la Guerra civil, lo cual es ampliamente
percibido por la izquierda como colof&#243;n de una transici&#243;n controlada desde arriba con un tono
fuertemente autoritario y unas opciones tasadas en cuanto a las opciones pol&#237;ticas posibles
realmente viables (forma de Estado, contenido del Estado del bienestar, marco de relaciones
laborales, articulaci&#243;n territorial del Estado, etc.).&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt;
&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;(1) Michel Foucault, para comprender qu&#233; era la pol&#237;tica y c&#243;mo funcionaban las relaciones de poder en las
sociedades capitalistas revert&#237;a el apotegma de Hobbes afirmando que la pol&#237;tica es la guerra continuada
por otros medios: el caso espa&#241;ol &#8211;en general desde el siglo XV y en particular desde principios del siglo
XIX&#8211; constituye una laboratorio hist&#243;rico fascinante para poner a prueba tal hip&#243;tesis. M. Foucault,
&#171;Curso en el Colegio de Francia, 7 de enero de 1976&#187;, Dits et &#233;crits II, 1976-1988, Par&#237;s, Gallimard,
2001. En realidad, una conceptualizaci&#243;n m&#225;s precisa &#8211;y dotada de una tremenda solidez hist&#243;rica&#8211; que
define el cuadro b&#225;sico del funcionamiento de las din&#225;micas que han conformado en la modernidad la
realidad estructural de la forma Estado y de la guerra como vectores sist&#233;micos del capitalismo hist&#243;rico
as&#237; como la relaci&#243;n de ambos con las reestructuraciones que posibilitan los sucesivos ciclos sist&#233;micos de
acumulaci&#243;n y las fases de transici&#243;n hegem&#243;nica se encuentra en Immanuel Wallerstein, The modern
World-System, 3 vols. (1974, 1984, 1989); The politics of world-economy (1991), Unthinking Social
Sciences (1991), The capitalist world-economy (1993), After liberalism (1995), y en los trabajos de
Giovanni Arrighi, The long twentieth Century (1994) y Chaos and Governance of the Modern World
System [con Beverly J. Silver] (1999). En el caso del Estado espa&#241;ol, la Guerra civil se produce en el
interior de la guerra civil europea que es al mismo tiempo el conflicto b&#233;lico que dilucida la transici&#243;n de
la hegemon&#237;a brit&#225;nica a la hegemon&#237;a estadounidense y que ya presenta un alt&#237;simo contenido de clase,
de cuya intensidad el conflicto espa&#241;ol de 1936 constituye uno de los epitomes m&#225;s acabados acaso comparable mutatis mutandis, por su intensidad y por su repercusi&#243;n internacional, con la Guerra de
Vietnam.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Desc&#225;rgate el resto del art&#237;culo &lt;a href=&quot;http://www.universidadnomada.net/IMG/pdf/PROVINCIAESPA_C3_91AEXPAND_2B.pdf&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;en formato pdf&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	<item>
		<title>Autonom&#237;a, hegemon&#237;a, general intellect, pol&#237;tica </title>
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		<dc:date>2008-02-01T01:36:23Z</dc:date>
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<category domain="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique35">Carlos Prieto del Campo</category>


		<description>Una contribuci&#243;n publicada en el volumen &quot;Gli autonomi&quot;, DeriveApprodi, Roma, 2006.

-
&lt;a href="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique35" rel="directory"&gt;Carlos Prieto del Campo&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;1.Contra la melancol&#237;a te&#243;rica, contra la nostalgia pol&#237;tica&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;2.Circuito de producci&#243;n e imaginaci&#243;n pol&#237;tica&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;3.General intellect, producci&#243;n, hegemon&#237;a, pol&#237;tica&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;
1. Contra la melancol&#237;a te&#243;rica, contra la nostalgia pol&#237;tica&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;1.1.&lt;/strong&gt; La pr&#225;ctica de la autonomia operaia como experiencia social supuso un experimento hist&#243;ricamente datado en la d&#233;cada de 1970 que pretendi&#243; inventar una nueva forma de organizar y relanzar la pol&#237;tica del trabajo vivo en el vac&#237;o generado por el agotamiento de un ciclo de movilizaci&#243;n proletaria inserto en un proceso complejo de introyecci&#243;n del antagonismo en la relaci&#243;n-capital en torno a la figura del obrero masa (y de las luchas de liberaci&#243;n nacional en el Tercer Mundo que pueden declinarse como un proceso complejo de su hegemon&#237;a productiva) y por la reestructuraci&#243;n a escala internacional protagonizada por el capital global como respuesta a tal formidable onda de luchas antisist&#233;micas. La autonom&#237;a obrera pretendi&#243; relanzar un ciclo de luchas virtuoso contra ese proceso de reestructuraci&#243;n a partir de la lectura sociol&#243;gica en tiempo real de las nuevas necesidades de los sujetos sociales y productivos a una escala tal que bloquease el proceso de reestructuraci&#243;n y lanzase un proceso constituyente que lograse desestabilizar definitivamente los equilibrios estructurales que hab&#237;a permitido administrar pol&#237;ticamente el ciclo sist&#233;mico de acumulaci&#243;n de capital que hab&#237;a arrancado de la Gran Depresi&#243;n iniciada en torno a 1873, que marca el inicio del largo siglo XX de acuerdo con el paradigma anal&#237;tico de los ciclos sist&#233;micos de acumulaci&#243;n. El filo de su pr&#225;ctica pol&#237;tica corri&#243; entre el agotamiento de las propuestas pol&#237;ticas de los viejos movimientos antisist&#233;micos pol&#237;ticos y sindicales y la incapacidad del movimiento de definir l&#237;neas de fuga susceptibles de inventar una pol&#237;tica nueva de car&#225;cter antisist&#233;mico dadas las modificaciones de las formas productivas, monetarias, financieras, institucionales y representativas producidas por la reestructuraci&#243;n de la estructura1 de estructuras2 de poder de la relaci&#243;n-capital y la modificaci&#243;n de las formas de subjetivaci&#243;n productiva y pol&#237;tica y, por lo tanto, de militancia. Su tremendo inter&#233;s radica en la invenci&#243;n de un cat&#225;logo original de respuestas y soluciones parciales ante la crisis de un subciclo de antagonismo proletario que hab&#237;a cristalizado de modo desigual en lo que entonces se conoc&#237;a como Primer, Segundo y Tercer Mundo, y ante la transformaci&#243;n radical de las subestructuras productivas, monetarias, financieras y constitucionales mundiales. En este sentido, la experiencia de la autonom&#237;a constituy&#243; uno de los ejemplos m&#225;s sofisticados de respuesta inmediata en el borde mismo del tiempo subjetivo y estructural a las transformaciones experimentadas por la constituci&#243;n material en el momento preciso que &#233;sta era objeto de reestructuraci&#243;n radical mediante el despliegue minucioso de todos los instrumentos y variables sist&#233;micas que el capitalismo hab&#237;a acumulado hist&#243;ricamente hasta ese momento. No hay que olvidar que el mencionado ciclo del obrero masa encerraba en su seno fuertes limitaciones a la hora de desencadenar procesos antisist&#233;micos de alcance global, dado que no hab&#237;a logrado romper los equilibrios pol&#237;ticos del mencionado ciclo sist&#233;mico de acumulaci&#243;n y la concomitante fuerza motriz de la hegemon&#237;a estadounidense y de sus equilibrios geoestrat&#233;gicos. La experiencia aut&#243;noma no logr&#243;, sin embargo, producir formas pol&#237;ticas susceptibles de ser utilizadas de modo inmediato local o globalmente para desestabilizar o desestructurar ese proceso de reestructuraci&#243;n, que fue enormemente duro para las fuerzas de trabajo de la econom&#237;a-mundo capitalista, ni sostener un proyecto pol&#237;tico creativo, proteico y ofensivo durante las d&#233;cadas de 1980 y 1990 que podr&#237;a haberse alimentado de los diversos ciclos de lucha protagonizados por los nuevos movimientos antisist&#233;micos que hab&#237;an surgido en torno a 1968, y por las rupturas y procesos de enriquecimiento y autovalorizaci&#243;n proletaria que una larga d&#233;cada de subversi&#243;n e invenci&#243;n antagonista hab&#237;a puesto sobre el tablero de la pol&#237;tica de los movimientos. Este sumergimiento durante esas d&#233;cadas se&#241;ala, pues, una de las caracter&#237;sticas sintom&#225;ticas de su proyecto original, m&#225;s all&#225; de que parte del repertorio de la autonom&#237;a se recrease en determinadas formas de resistencia social durante los &#250;ltimos veinte a&#241;os (centros sociales) o se manifestase de nuevo en las formas in&#233;ditas de politizaci&#243;n que surgen en la segunda mitad de la d&#233;cada de 1990 en torno a las luchas contra el AIDS, la globalizaci&#243;n o la precariedad, o por la libre circulaci&#243;n de las personas y el reconocimiento de la importancia pol&#237;tica global de los flujos migratorios.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;
1.2.&lt;/strong&gt; Comprender la crisis actual desde el marxismo cr&#237;tico, esta es la tarea para pensar la autonom&#237;a hoy. Se trata, pues, de pensar la autonom&#237;a desde los rigurosos ejercicios de desfascinaci&#243;n del materialismo hist&#243;rico-geogr&#225;fico para situar el antagonismo de clase del trabajo vivo en el centro de los procesos productivos y constitucionales, para provincializar Europa en la ecuaci&#243;n pol&#237;tica global de los movimientos antisist&#233;micos y para curar al mismo tiempo el narcisismo occidental mediante la reivindicaci&#243;n de pol&#237;ticas factibles de redistribuci&#243;n de la riqueza desde la perspectiva de las fuerzas de trabajo heter&#243;clitas presentes en los circuitos mundiales de acumulaci&#243;n y de los sujetos hiperproletarios globales, cuya explotaci&#243;n produce las condiciones de posibilidad de la reproducci&#243;n de la vida a escala planetaria y cuya autovalorizaci&#243;n posnacional y transnacional constituye el hilo rojo de la pol&#237;tica que pretende incidir en la coyuntura actual transformando radicalmente las relaciones de poder y dominaci&#243;n realmente existentes m&#225;s all&#225; de la sobresaturaci&#243;n nacionalista, cultural e identitaria predominante en las opciones presentes en los universos pol&#237;ticos preponderantes de los Estados-naci&#243;n de la relaci&#243;n-capital. En este sentido, el concepto de autonom&#237;a supone hoy el triple tratamiento subversivo de los circuitos ontol&#243;gico, estructural y sist&#233;mico que definen la pr&#225;ctica real del capitalismo a escala global.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;1.3.&lt;/strong&gt; El factor decisivo, pues, para comprender el presente hist&#243;rico ligado a la longue dur&#233;e de la reproducci&#243;n estructural del capitalismo hist&#243;rico y a la acumulaci&#243;n de acontecimientos pol&#237;ticos antisist&#233;micos que han determinado su transformaci&#243;n radical as&#237; como a la red de coyunturas que definir&#225; la pol&#237;tica transformadora de las pr&#243;ximas d&#233;cadas radica en el procesamiento por la estructura social capitalista del impacto del antagonismo de clase ligado al ciclo productivo global considerado en toda su longitud diacr&#243;nica y analizado en toda su densidad y fluidez sincr&#243;nica. El determinante clase, que sigue siendo crucial para pensar la nueva cualidad del trabajo vivo, hace referencia precisa aqu&#237; al ciclo de (re)producci&#243;n de toda nk-pr&#225;ctica social en una estrategia estructural de reproducci&#243;n de las formas de dominio y de producci&#243;n de realidad dominante en un horizonte ontol&#243;gico estructuralmente cerrado y &#250;nicamente superable mediante la politizaci&#243;n del conjunto de agregaciones que bloquean la emergencia de procesos pol&#237;ticos subversivos de la estructura social. No tiene nada que ver, por consiguiente, con reducci&#243;n economicista alguna o con una determinada adscripci&#243;n de determinados sujetos econ&#243;micos ligados a una determinada estructura social, a un modelo de regulaci&#243;n o acumulaci&#243;n o a una modalidad espec&#237;fica de capitalismo (manufacturero, industrial, cognitivo, financiero, fordista o posfordista): estos determinantes son aleatorios y fluidos en su uso discreto por la estructura1 de estructuras2 de la relaci&#243;n-capital y aunque han sido hist&#243;ricamente importantes a la hora de articular y comprender una coyuntura pol&#237;tica determinada o de dise&#241;ar una pr&#225;ctica pol&#237;tica dotada de car&#225;cter antitisist&#233;mico y un esbozo de poder potencialmente constituyente, sus teorizaciones estancas y los consiguientes proyectos pol&#237;ticos basados en ellas no han bastado para construir una pol&#237;tica realmente revolucionaria que haya sido coronada por un horizonte poscapitalista no self-defeating. La premisa epist&#233;mica del concepto de autonom&#237;a de clase se&#241;ala espec&#237;ficamente la posibilidad de bloquear y revertir la reproducci&#243;n del capitalismo en un corte sincr&#243;nico-coyuntural determinado y la eficacia de la reproducci&#243;n de la estructura social, de las estrategias de acumulaci&#243;n y de los equilibrios geoestrat&#233;gicos (geoecon&#243;micos y geopol&#237;ticos) correspondientes. Ese determinante de clase se lee, pues, como un acoplamiento complejo de diagramas y dispositivos que obedecen a una red estructural de definici&#243;n e inserci&#243;n diferencial de acuerdo con estrategias de poder que operan espec&#237;ficamente sobre los sujetos, los Estados y las unidades econ&#243;micas del sistema, cuya reproducci&#243;n asegura tasas tendencialmente constantes pero desiguales de acceso a las diversas formas de riqueza y posibilidades de reproducci&#243;n individual y colectiva que hist&#243;ricamente se han articulado de forma discreta e inconmensurable social y espacialmente. En tal complejidad diacr&#243;nica y sincr&#243;nica se articulan los diferenciales socio-econ&#243;micos, pol&#237;ticos y culturales que habitualmente se denominan desarrollo desigual. La trascripci&#243;n de pr&#225;cticas revolucionarias en la producci&#243;n de una teor&#237;a que indique tal campo de articulaci&#243;n constituye la tarea te&#243;rica por excelencia de los movimientos antisist&#233;micos y el contenido mismo de sus pr&#225;cticas aut&#243;nomas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;
1.4.&lt;/strong&gt; El objeto te&#243;rico por excelencia de las teor&#237;as cr&#237;ticas en general y del marxismo cr&#237;tico en particular ha sido, y lo ser&#225; todav&#237;a m&#225;s en el futuro, pensar la pol&#237;tica en el capitalismo. Pol&#237;tica quiere decir revertir las din&#225;micas hist&#243;ricas de estratificaci&#243;n socio-econ&#243;mica, de jerarquizaci&#243;n racial y sexual y de bloqueo dr&#225;stico de las posibilidades de vida y reproducci&#243;n social de conjuntos espec&#237;ficos de la poblaci&#243;n mundial en un entorno estructural definido por la reproducci&#243;n ampliada de la relaci&#243;n-capital. En la coyuntura actual pensar la pol&#237;tica consiste en definir &#225;reas de convergencia entre modalidades de politizaci&#243;n heterog&#233;neas y heter&#243;clitas, que responden a procesos hist&#243;ricamente discretos de modelizaci&#243;n cultural y organizaci&#243;n de la esfera p&#250;blica que se han producido en &#225;reas tendencialmente inconmensurables en cuanto a su acumulatividad estrat&#233;gica para provocar un impacto cuantificable a escala global sobre las pautas estructurales del capitalismo hist&#243;rico. En este sentido, el factor hist&#243;ricamente fundamental ha sido la imbricaci&#243;n y el acoplamiento de los procesos nacionales o regionales de reestructuraci&#243;n respecto de las opciones geoestrat&#233;gicas, esto es, geopol&#237;ticas y geoecon&#243;micas, dise&#241;adas por el capital global para maximizar sus condiciones medias de explotaci&#243;n y dominaci&#243;n a largo plazo y la incapacidad para pensar y organizar pol&#237;ticamente respuestas antagonistas eficaces a tal comportamiento. La autonom&#237;a de los movimientos antisist&#233;micos ha operado con dificultad en la doble aspa de la reestructuraci&#243;n local y de la reordenaci&#243;n geoestrat&#233;gica del capitalismo global que ha jugado de modo privilegiado con tal desarrollo diferencial para dificultar una pr&#225;ctica de pol&#237;tica eficazmente antisist&#233;mica de car&#225;cter global. Este doble fen&#243;meno se coloca en el centro de la actual lectura del concepto de autonom&#237;a y resulta esencial para comprender los procesos futuros de autovalorizaci&#243;n de los sujetos proletarios y cognitarios globales. Se trata de un problema crucial para la imaginaci&#243;n pol&#237;tica de nuestras sociedades globales porque obliga a una lectura mucho m&#225;s rica del concepto de clase, de sus pr&#225;cticas aut&#243;nomas y de sus mecanismos de constituci&#243;n colectiva.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Desc&#225;rgate el resto del art&#237;culo &lt;a href=&quot;http://www.universidadnomada.net/IMG/pdf/AUTONOMIAHEGEMONIAPOLITICAred.pdf&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;en formato .pdf&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>El dilema chino seg&#250;n Giovanni Arrighi</title>
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<category domain="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique33">Monserrat Galcer&#225;n Huguet</category>


		<description>Una rese&#241;a de &lt;a href=&quot;http://www.universidadnomada.net/spip.php?article138&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;Adam Smith en Pek&#237;n&lt;/a&gt;, de Giovanni Arrighi.

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&lt;a href="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique33" rel="directory"&gt;Monserrat Galcer&#225;n Huguet&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El libro de G. Arrighi, &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Adan Smith en Pek&#237;n&lt;/i&gt; (Madrid, Akal, &quot;Cuestiones de antagonismo&quot;, 2007), recientemente publicado en las versiones inglesa y castellana, est&#225; destinado, sin lugar a dudas, a convertirse en uno de los textos b&#225;sicos para enjuiciar la actual coyuntura socio-econ&#243;mica mundial, marcada por el declive simult&#225;neo de la hegemon&#237;a americana y el ascenso de China.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En este marco conceptual el autor define la cuesti&#243;n central del s. XXI con las siguientes palabras: &#8220;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;si, y en qu&#233; condiciones, el ascenso chino, con todas sus deficiencias y probables reveses futuros, puede considerarse un presagio de esa mayor igualdad y mutuo respeto entre los pueblos europeos y no europeos, que Adam Smith preve&#237;a y propugnaba hace 230 a&#241;os&lt;/i&gt;&#8221; (p. 393).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Esta doble referencia al proceso chino y a A. Smith, presente en el propio t&#237;tulo del libro, nos indica que el an&#225;lisis se desarrolla en dos l&#237;neas esenciales: una, estudiar las transformaciones econ&#243;micas en China, no como prueba de la capacidad de arrastre del credo neo-liberal, sino m&#225;s bien como resultado de pr&#225;cticas de econom&#237;a mercantil que se remontan a tiempos antiguos, y que permitieron que aquel pa&#237;s mantuviera durante siglos lo que el autor denomina &#8220;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;equilibrio econ&#243;mico de alto nivel&lt;/i&gt;&#8221;, de tal modo que, si ya el desarrollo tradicional de China parec&#237;a demostrar la discrepancia entre los procesos de formaci&#243;n del mercado y los del desarrollo capitalista, la hibridaci&#243;n actual entre una econom&#237;a intensiva en trabajo y la preponderancia de la producci&#243;n para el mercado internacional &#8211; clave en su resurgimiento-, abrir&#237;a la v&#237;a a un proceso alternativo al estilo (capitalista) americano de vida.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Como segunda l&#237;nea el autor propone una reinterpretaci&#243;n del legado econ&#243;mico de Adam Smith, en una clave que permite distinguir dos v&#237;as de desarrollo socio-econ&#243;mico: la revoluci&#243;n industrial de Occidente que, unida a un mercado capitalista, di&#243; lugar al desarrollo capitalista cl&#225;sico teorizado por Marx, y la v&#237;a &#8220;industriosa&#8221; (la terminolog&#237;a es de K.Sugihara) que, unida a un mercado no capitalista, propici&#243; el desarrollo &#8220;natural&#8221; de Oriente. O dicho de otra manera, un desarrollo que explota las potencialidades de crecimiento del mercado y profundiza la divisi&#243;n social del trabajo, pero no altera sustancialmente el entorno como ser&#237;a el modelo oriental, a diferencia de otro que, centr&#225;ndose en el comercio a larga distancia y en la producci&#243;n para la exportaci&#243;n, lo destruye, como ocurre en el modelo occidental cl&#225;sico. La existencia de esa otra v&#237;a refuerza la tesis anteriormente expuesta, de que en China se est&#225; dando un desarrollo alternativo, el cual, si este pa&#237;s llegara a ocupar una posici&#243;n hegem&#243;nica mundial dado el declive de la hegemon&#237;a americana, podr&#237;a suponer un profundo cambio en las relaciones geopol&#237;ticas globales. La argumentaci&#243;n te&#243;rica sobre las dos v&#237;as de desarrollo del mercado apuntala te&#243;ricamente esa conclusi&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Porque el declive americano constituye la contra-imagen del ascenso de China; de hecho es el contrapunto del tema principal, al que el autor dedica una parte sustanciosa de la obra. Al hilo de la discusi&#243;n, por una parte con R. Brenner y de otra con D. Harvey, argumenta que la depresi&#243;n econ&#243;mica de los a&#241;os 70 del pasado siglo, marcada por la contracci&#243;n de los beneficios empresariales, fue profundizada por la resistencia de los trabajadores a cargar con el peso de la crisis, y por el declive de la hegemon&#237;a americana a partir de la derrota de Vietnam. Por tanto en su interpretaci&#243;n no se trata tanto, o no se trata s&#243;lo, de los efectos de la competencia inter-capitalista, como hab&#237;a subrayado Brenner, cuanto de que esta competencia, as&#237; como las luchas anteriormente mencionadas entre capital y trabajo, se inscriben en una din&#225;mica geopol&#237;tica que les imprime su sello: el declive de la hegemon&#237;a americana. &#8220;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Interpreto la crisis de rentabilidad como un aspecto de una crisis de hegemon&#237;a m&#225;s amplia&lt;/i&gt;&#8221; (p. 172), a la que define como aquella &#8220;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;situaci&#243;n en la que el Estado hegem&#243;nico vigente carece de los medios o de la voluntad para seguir impulsando el sistema interestatal en una direcci&#243;n que sea ampliamente percibida como favorable, no s&#243;lo para su propio poder sino para el poder colectivo de los grupos dominantes del sistema&lt;/i&gt;&#8221; (p. 160).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En una situaci&#243;n de ese tipo, el centro declinante &#8211; ni que decir tiene que Arrighi inscribe su an&#225;lisis en la teor&#237;a m&#225;s amplia de los ciclos econ&#243;micos del sistema-mundo, desarrollada entre otros textos en su conocida obra &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;El largo siglo XX&lt;/i&gt;- en una situaci&#243;n de ese tipo, dec&#237;a, el centro declinante puede intentar mantener una &#8220;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;dominaci&#243;n sin hegemon&#237;a&#8221;&lt;/i&gt; arrastrando a los otros agentes del sistema mundial a confrontaciones b&#233;licas de desigual resultado e, inclusive, despe&#241;&#225;ndose en un abismo sin fondo como parece ser la guerra en Irak. Para Arrighi la estrategia seguida por Bush tras el 11 de septiembre es m&#225;s que una muestra del intento por reconfigurar la maltrecha hegemon&#237;a americana: &#8220;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;El objetivo de la guerra contra el terror no era &#250;nicamente capturar terroristas, sino reconfigurar la geograf&#237;a pol&#237;tica de Asia occidental con el objetivo de iniciar un nuevo siglo americano&lt;/i&gt;&#8221;; en este marco &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;&#8220;la invasi&#243;n de Irak&#8230;pretend&#237;a ser una primera operaci&#243;n t&#225;ctica en una estrategia a largo plazo destinada [&#8230;] a establecer el control estadounidense sobre el grifo global del petr&#243;leo y, por lo tanto, sobre la econom&#237;a global durante otros cincuenta a&#241;os o m&#225;s&lt;/i&gt;&#8221; (p 194 y 202). A pesar del caos en Irak e incluso de la aventura en L&#237;bano en el verano de 2005, esta estrategia no ha cosechado m&#225;s que fracasos, como demuestra el descenso continuado del d&#243;lar profundizado por la crisis financiera del verano de 2007, que marca el hundimiento del proyecto imperial neoconservador americano.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Hasta aqu&#237; las tesis de Arrighi son tremendamente coherentes, al menos en su trazado general. Quedan sin embargo algunos puntos oscuros: el primero es la extraordinaria importancia concedida a los &#8220;agentes pol&#237;ticos&#8221;, especialmente los Estados, como actores hist&#243;ricos y econ&#243;micos, hasta el punto de que la distinci&#243;n entre &#8220;sociedad de mercado&#8221; y &#8220;sociedad capitalista de mercado&#8221; reposa en que el Estado act&#250;e o no act&#250;e como un poder sometido al inter&#233;s capitalista de clase, o sea al incremento de la acumulaci&#243;n. Seg&#250;n afirma textualmente: &#8220;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;el car&#225;cter capitalista del desarrollo basado en el mercado [&#8230;] est&#225; determinado [&#8230;] por la relaci&#243;n del poder del Estado con el capital. Se pueden a&#241;adir tantos capitalistas como se quiera a una econom&#237;a de mercado, pero a menos que el Estado se subordine a su inter&#233;s de clase, la econom&#237;a de mercado sigue siendo no-capitalista&lt;/i&gt;&#8221; (p. 345).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&#191;Qu&#233; define el inter&#233;s de clase que, incorporado por el Estado, asegura el car&#225;cter capitalista de la sociedad de mercado? El autor no lo define aunque, por el contexto, podemos adivinar que, en tanto el proceso de intercambio mercantil no se subordine a los mecanismos de acumulaci&#243;n y en especial de &#8220;acumulaci&#243;n por desposesi&#243;n&#8221; (la terminolog&#237;a es de D. Harvey) generando un proceso sin fin de acumulaci&#243;n por la acumulaci&#243;n, sino que siga atendiendo a las necesidades de mejora econ&#243;mica y social de las poblaciones asentadas en el territorio, ese proceso no sucumbir&#225; a aquella fatal deriva.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Por esta raz&#243;n puede afirmar que &#8220;el ascenso econ&#243;mico de Asia&#8221;, en especial si ese ascenso puede proseguir de modo pac&#237;fico, garantiza por s&#237; mismo un aumento de la igualdad en el mundo &#8211; al menos de la igualdad entre naciones y/o entre regiones del mundo, si no entre individuos o entre clases &#8211; y puede propiciar un nuevo Bandung, o sea un nuevo reparto de poder e influencia entre el Norte y el Sur global. La ausencia, sin embargo, de cualquier perspectiva que eval&#250;e las diferencias internas &#8211; de clase, de g&#233;nero, de raza,- y el exagerado protagonismo de los agentes pol&#237;tico-estatales, no permiten matizar, siquiera sea someramente, aquella afirmaci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El segundo punto oscuro surge al sugerir una distinci&#243;n entre el inter&#233;s del capital global del Norte&#8211; ocupado cada vez m&#225;s en amplias operaciones financieras que elevan la rentabilidad pero generan efectos altamente depredadores- y el inter&#233;s de la potencia hegem&#243;nica, USA, cuyo intento por reconfigurar un &#8220;poder imperial&#8221; ha fracasado irremisiblemente. Esta distancia entre un capital financiero altamente m&#243;vil y las dificultades del centro hegem&#243;nico para imponer pol&#237;ticas a escala global que le sean favorables, marcar&#237;a todav&#237;a m&#225;s el declive de la primera potencia del mundo que, si bien sigue si&#233;ndolo a nivel militar, est&#225; &#8211; cosa curiosa &#8211; m&#225;s endeudada que ninguna otra, siendo sus acreedores &#8211; cosa doblemente curiosa &#8211; los Estados y agentes empresariales emergentes del Asia oriental. Es decir que mientras el capital financiero propiamente capitalista &#8211; el del Norte- se lanza a operaciones de alto riesgo, surgen poderes financieros sustentados en los enormes super&#225;vits de los pa&#237;ses emergentes, especialmente los chinos.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Esta circunstancia contribuye a mantener las opciones tremendamente abiertas: dif&#237;cilmente un Estado tan endeudado como la actual USA lograr&#225; construir un &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;New Deal&lt;/i&gt; a escala global &#8211; punto en el que Arrighi disiente de su amigo D. Harvey &#8211; pero, por eso mismo, no parece previsible que pueda prolongar su dominaci&#243;n, desprovista de hegemon&#237;a.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&#191;Cu&#225;les podr&#237;an ser los agentes que precipitaran la situaci&#243;n? Por lo dicho anteriormente no parece que el autor conf&#237;e demasiado en los movimientos sociales, cuyas luchas entiende siempre como luchas defensivas incluso si, en el mejor de los casos, logran forzar a las &#233;lites dirigentes a introducir cambios que respeten sus intereses. &#191;Pero cabe esperar que las &#233;lites de los centros emergentes y especialmente las &#233;lites chinas ser&#225;n tan perspicaces de escapar a las a&#241;agazas de la pol&#237;tica exterior americana y preparar para su pueblo &#8211; y por extensi&#243;n para la Humanidad en su conjunto- ese estado de mayor igualdad y cooperaci&#243;n? &#191;Podemos confiar en que un nuevo orden mundial, centrado en China, termine, o al menos debilite, los enfrentamientos militares entre las potencias? Y en tanto que sujetos europeos occidentales &#191;nos cabe luchar por ello?&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Arrighi no ofrece una respuesta concluyente. El final del libro deja abiertas varias posibilidades, dibujando s&#243;lo una alternativa entre una opci&#243;n catastr&#243;fica en el caso de que China siguiera la pauta (capitalista) estadounidense y la otra, relativamente m&#225;s tranquilizadora, si la abandonara. La apuesta del autor se inclina claramente por la segunda, aunque con cautela: &#8220;&lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;Si la reorientaci&#243;n consigue revitalizar y consolidar las tradiciones chinas de desarrollo autocentrado basado en el mercado, acumulaci&#243;n sin desposesi&#243;n, movilizaci&#243;n de los recursos humanos m&#225;s que de los no-humanos y gobierno mediante la participaci&#243;n de las masas en la toma de decisiones, entonces es probable que China est&#233; en condiciones de contribuir decisivamente al surgimiento de una comunidad de civilizaciones aut&#233;nticamente respetuosa hacia las diferencias culturales; pero si la reorientaci&#243;n fracasa, China puede muy bien convertirse en un nuevo foco de caos social y pol&#237;tico que facilite los intentos del Norte por restablecer un dominio global que se desmorona o &#8230;ayude a la Humanidad a arder en los horrores ( o las glorias) de la creciente violencia que acompa&#241;a la liquidaci&#243;n del orden mundial de la Guerra Fr&#237;a&lt;/i&gt;&#8221; (p. 403).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;A pesar de no estar cerrada, la opci&#243;n del autor parece ser clara: el futuro del s. XXI no se juega en los movimientos europeos, ni siquiera en Latinoam&#233;rica- a pesar de su claro protagonismo &#8211; ni en Oriente pr&#243;ximo, con todo su caos y violencia, sino en el ascenso de ese nuevo centro de la econom&#237;a-mundo: el mercado asi&#225;tico y en especial el chino, con su poder para crear en torno suyo una nueva econom&#237;a global.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.universidadnomada.net/IMG/doc/Arrighi_Montserrat.doc&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;Descarga el texto&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Cr&#237;tica del ciudadanismo</title>
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		<dc:creator>Molloy</dc:creator>

<category domain="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique32">Mario Dom&#237;nguez S&#225;nchez</category>


		<description>El concepto de &#8220;ciudadanismo&#8221;, si tratamos de evitar por ahora un an&#225;lisis pormenorizado de lo que significa el t&#233;rmino ciudadano, es en realidad un neologismo que traduce el t&#233;rmino ingl&#233;s &#8220;republicanism&#8221; y que evita utilizar el neologismo &#8220;civilismo&#8221;, por sus referencias a la guerra civil. As&#237; pues, y de un modo operativo, entendemos en principio por ciudadanismo una ideolog&#237;a difusa, asociada un cierto conjunto de pr&#225;cticas pol&#237;ticas y ampliamente difundida cuyos rasgos principales son: &lt;br /&gt;1) la (...)


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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El concepto de &#8220;ciudadanismo&#8221;, si tratamos de evitar por ahora un an&#225;lisis pormenorizado de lo que significa el t&#233;rmino ciudadano, es en realidad un neologismo que traduce el t&#233;rmino ingl&#233;s &#8220;republicanism&#8221; y que evita utilizar el neologismo &#8220;civilismo&#8221;, por sus referencias a la guerra civil. As&#237; pues, y de un modo operativo, entendemos en principio por ciudadanismo una ideolog&#237;a difusa, asociada un cierto conjunto de pr&#225;cticas pol&#237;ticas y ampliamente difundida cuyos rasgos principales son:&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;1) la creencia de que la democracia es capaz de oponerse al capitalismo,&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;2) el proyecto de reforzar el Estado,&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;3) Su innegable vocaci&#243;n ecum&#233;nica y pedag&#243;gica,&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;4) La aspiraci&#243;n estrat&#233;gica de aglutinar una inmensa mayor&#237;a social,&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;1) &lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;La creencia de que la democracia es capaz de oponerse al capitalismo&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Los ciudadanos constituyen entonces la base activa de esta pol&#237;tica por lo que se propone un control ciudadano de las instancias nacionales e internacionales, como si fuera el d&#233;ficit de democracia lo que produce la explotaci&#243;n. Pero esta idea de los ciudadanos se mueve entre el individualismo extremo y la masa. La palabra ciudadano subraya la individualidad de la persona, la ausencia de cualquier aspecto colectivo. La acci&#243;n heroica del individuo consciente porque s&#237;, sin relaci&#243;n alguna con una adscripci&#243;n de clase se sigue de la complicidad de la masa: Igual que cualquier partido, pensaron que el n&#250;mero de manifestantes, de votantes o de mensajes SMS bastaba para justificar sus pretensiones pol&#237;ticas. Sin embargo, sentarse sobre las masas es como sentarse sobre un dedo. El mismo tedio que las mueve, las paraliza. Despolitizadas por definici&#243;n, no son ni pueden ser ning&#250;n sujeto pol&#237;tico dispuesto en todo momento a seguir a sus dirigentes. Las masas no quieren hacer pol&#237;tica, quieren ser objeto de la pol&#237;tica; no quieren cambiar la sociedad, en todo caso quieren que alguien se ocupe de ellas; por eso son masas.
Un personaje tan conspicuo como Esteban Ibarra (Temas para el debate, n&#186;30, 1998) alma mater de esa curiosa ONG del Ministerio del Interior que se autodenomina Movimiento contra la intolerancia antes J&#243;venes contra la intolerancia, habla de redes de ciudadan&#237;a como &#8220;aquellas iniciativas organizadas horizontal y aut&#243;nomamente cuya pr&#225;ctica afirma que es importante &#8216;hacer' no s&#243;lo oponerse y resistir, y se esfuerzan en crear situaciones transformadoras de la realidad, superando la dicotom&#237;a excluyente &#8216;reforma o revoluci&#243;n', y viejas concepciones doctrinarias que consideran a la gente incapaz de desarrollar conciencia o pensamiento pol&#237;tico por s&#237; mismas&#8221;. V&#237;ctor Sanpedro en &lt;i class=&quot;spip&quot;&gt;13M. Multitudes on-line&lt;/i&gt; indica que se trata de conspiraciones transparentes que no tienen nada que ocultar pero que van colocando en la agenda p&#250;blica sus temas, generando los cambios personales, grupales e institucionales pertinentes en cada etapa del proceso de modernizaci&#243;n.
En los pa&#237;ses m&#225;s desarrollados, el ciudadanismo se concentra esencialmente alrededor de un deseo de democracia m&#225;s directa, &#8220;participativa&#8221;, de una democracia de &#8220;ciudadanos&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Naturalmente no proponen ning&#250;n modo de conseguirlo, y este deseo de democracia directa acaba, como siempre, ante las urnas o en la abstenci&#243;n impotente.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Una de las fuerzas del ciudadanismo reside en ese car&#225;cter esencialmente moral, por no decir moralizador. Pasa f&#225;cilmente de la denuncia de la &#8220;crisis&#8221; a la propuesta de &#8220;repartir los frutos del crecimiento&#8221; sin tener en cuenta los hechos y sin realizar ning&#250;n an&#225;lisis. Lo que cuenta es tener la posici&#243;n m&#225;s &#8220;c&#237;vica&#8221; posible, es decir, la m&#225;s generosa, la m&#225;s moral. Y por supuesto, todo el mundo se posiciona por la paz, contra la guerra, contra la &#8220;mala&#8209;comida&#8221;, por la &#8220;buena&#8209;comida&#8221;, contra la miseria, por la riqueza. En resumen, m&#225;s vale ser rico y gozar de buena salud en tiempos de paz, que ser pobre y estar enfermo en tiempos de guerra.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La propuesta es pues de un posibilismo pragm&#225;tico deliciosamente cercano a la socialdemocracia. Dados los problemas de desafecci&#243;n de la pol&#237;tica, crisis de la democracia representativa, la apreciaci&#243;n alarmada de que los partidos &#8220;no funcionan como tendr&#237;an que funcionar&#8221; y el anhelo de la opini&#243;n publicada (que no p&#250;blica) de una pol&#237;tica honesta (unidad perdida de la moral y la pol&#237;tica), no s&#243;lo basta con modificar el sistema de listas electorales, sino ante todo lograr una mayor participaci&#243;n y por tanto implicaci&#243;n, gracias a la exigencia de eficacia, coherencia y representatividad. De este modo nos podemos encontrar en la literatura ciudadanista propuestas como las que siguen:&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Se busca la participaci&#243;n activa en el sistema pol&#237;tico (a); o al menos que cambie el sistema de participaci&#243;n democr&#225;tica [la ciudadan&#237;a est&#225; harta de que no se la tenga en cuenta] (b); e incluso que se admita la inclusi&#243;n de los movimientos sociales (c); para alcanzar un reforzamiento de las instituciones, del consenso y la legitimidad social de las pol&#237;ticas, buscando en cierta forma la reforma de las culturas pol&#237;ticas y t&#233;cnicas. Frente a ello se situar&#237;a la desobediencia civil, de forma m&#225;s o menos violenta.: Se trata de una organizaci&#243;n estructural que canaliza las demandas de los movimientos sociales y de la acci&#243;n colectiva en forma de: creaci&#243;n de foros, consejos, estructuras asociativas consolidadas.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Importancia del gobierno local en la b&#250;squeda de la participaci&#243;n (ideolog&#237;as de la glocalizaci&#243;n&#8230;). Se tratar&#237;a de reformular el llamado &#8220;pacto del bienestar&#8221;, pero buscando la no s&#243;lo la informaci&#243;n del ciudadano, sino la formaci&#243;n e integraci&#243;n. En cuanto a las f&#243;rmulas, cabe destacar:&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Consejos institucionales: de la juventud, de la mujer: ya existentes.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Consejos consultivos, audiencias y f&#243;rums (Barcelona): a desarrollar.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Jurados ciudadanos y n&#250;cleos de intervenci&#243;n participativa: futuribles.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Asociaciones en forma de acci&#243;n p&#250;blica: crear servicios en los &#225;mbitos donde &#233;stos no existen o son insuficientes.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Vertebraci&#243;n de la sociedad, garant&#237;a de las democracias occidentales por la p&#233;rdida de autoridad y garant&#237;as de funcionamiento de las instituciones tradicionales (cohesi&#243;n e integraci&#243;n social por ejemplo en el caso de inmigrantes, j&#243;venes, etc.)&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Los movimientos sociales seleccionan y reducen la complejidad (Luhmann) de las demandas de la ciudadan&#237;a organizada. Es digno de aprecio los art&#237;culos y libros que tratan sobre los instrumentos participativos a desarrollar con sugerencias como el an&#225;lisis pormenorizado de las tres formas de articular la participaci&#243;n ciudadana: a trav&#233;s del mon&#243;logo (few talk), del parloteo (many talk) y del di&#225;logo (some talk).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Los agentes pol&#237;tico-institucionales encauzan y transforman dichas demandas en propuestas concretas en el parlamento. Adem&#225;s pueden ofrecer respuestas pol&#237;ticas de cambio real a tales inquietudes, formar a los l&#237;deres, aportar los valores hist&#243;ricos y el conocimiento &#250;til de la experiencia en la gesti&#243;n municipal y parlamentaria. En definitiva, de lo que se trata es de aportar soluciones a los problemas que se plantean al sistema pol&#237;tico.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;[Desc&#225;rgate &lt;a href=&quot;http://www.universidadnomada.net/IMG/doc/Criticadelciudadanismo.doc&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;aqu&#237;&lt;/a&gt; el resto del art&#237;culo].&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Hacia nuevas creaciones pol&#237;ticas. Movimientos, instituciones, nueva militancia.</title>
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		<dc:date>2007-07-10T01:59:24Z</dc:date>
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<category domain="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique37">Ra&#250;l S&#225;nchez Cedillo</category>


		<description>Hacia nuevas creaciones pol&#237;ticas. Movimientos, instituciones, nueva militancia. &lt;br /&gt;Ra&#250;l S&#225;nchez Cedillo &lt;br /&gt;Un conjunto de s&#237;ntomas recurrentes nos obliga, de nuevo, a imaginar, recordar, proyectar y construir instituciones. Las fechas que se&#241;alan acontecimientos pueden servirnos de br&#250;jula para entender el car&#225;cter de necesidad que presenta la cuesti&#243;n de la creaci&#243;n institucional, en particular en el espacio pol&#237;tico europeo: el 1 de enero de 1994, cuando el EZLN se levant&#243; en armas contra el gobierno (...)


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;Hacia nuevas creaciones pol&#237;ticas. Movimientos, instituciones, nueva militancia.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;strong class=&quot;spip&quot;&gt;
Ra&#250;l S&#225;nchez Cedillo&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Un conjunto de s&#237;ntomas recurrentes nos obliga, de nuevo, a imaginar, recordar, proyectar y
construir instituciones. Las fechas que se&#241;alan acontecimientos pueden servirnos de br&#250;jula
para entender el car&#225;cter de necesidad que presenta la cuesti&#243;n de la creaci&#243;n institucional, en
particular en el espacio pol&#237;tico europeo: el 1 de enero de 1994, cuando el EZLN se levant&#243; en
armas contra el gobierno mexicano y contra el poder neoliberal en el mundo. Son ya m&#225;s de
13 a&#241;os los que han pasado desde aquel acontecimiento decisivo para la salida de los que
F&#233;lix Guattari denominara &#171;a&#241;os de invierno&#187;. M&#225;s cercanas en el tiempo est&#225;n las jornadas
de G&#233;nova, los 20-22 de julio de 2001, que sin duda marcaron un punto de inflexi&#243;n en la
capacidad de creaci&#243;n pol&#237;tica del llamado movimiento de movimientos. La declaraci&#243;n de
guerra al movimiento por parte del G8 (via el gobierno Berlusconi) y, en el mismo a&#241;o, la
instalaci&#243;n del r&#233;gimen de guerra global tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en
Nueva York, pusieron punto y final al espacio pol&#237;tico democr&#225;tico que el movimiento global
estaba construyendo y que tuvo en Seattle, el 30 de noviembre de 1999, su acontecimiento
fundador. Como sabemos, el movimiento contra la guerra en Irak fue calificado por el New
York Times, como la &#171;segunda potencia mundial&#187;, pero esta vez se trataba de la potencia de la
opini&#243;n p&#250;blica, de un nuevo polo de influencia en las &#171;democracias de opini&#243;n&#187;, es decir, de
una potencia domesticada, neutralizada. Han pasado seis a&#241;os desde entonces, y el espacio
pol&#237;tico in nuce que prefiguraban los movimientos, y que hasta ahora tan s&#243;lo experiencias
como el Euromayday han conseguido mantener abierto, parece cerrarse a pasos agigantados,
sobre todo desde que, parad&#243;jicamente, el rechazo del TCE por parte de las y los votantes en
Francia y Holanda ha reforzado el car&#225;cter no democr&#225;tico, puramente confederal e
intergubernamental, de la construcci&#243;n europea, Sarkozy docet.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;As&#237;, pues, impotencia pol&#237;tica, debilidad organizativa y disipaci&#243;n de la subjetividad o, dicho
de otra manera, crisis de la producci&#243;n de subjetividad, de su consistencia y de su
autoorganizaci&#243;n. Tales parecen ser los rasgos centrales de la crisis de la forma movimiento
en el territorio europeo, lo que se traduce en buena medida en su incapacidad, en primer lugar,
para construir batallas locales y regionales que expresen relaciones de fuerza, en particular en
el terreno de la precarizaci&#243;n de la renta y de los derechos sociales, y en t&#233;rminos generales en
la lucha contra una governance &#237;ntimanente ligada a la movilizaci&#243;n general productiva, al
workfare y al warfare que informa hoy las &#171;pol&#237;ticas sociales&#187; y las relaciones laborales en el
continente cuyo centro de gravedad es la Uni&#243;n europea. &#201;ste es el drama de las expresiones
pol&#237;ticas que ven en la experiencia de la precariedad un foco de subjetivaci&#243;n pol&#237;tica general
y un terreno de reinvenci&#243;n de la lucha de clases adecuada a la hegemon&#237;a de lo que se ha
venido denominando &#171;capitalismo cognitivo&#187;. Pero en segundo lugar se traduce en el
empobrecimiento tendencial de la creaci&#243;n pol&#237;tica y de sus dimensiones de enunciaci&#243;n
(discursiva-significante, po&#233;tica, tecnomaqu&#237;nica, institucional). No creo que suponga una
exageraci&#243;n la siguiente afirmaci&#243;n: las promesas y los primeros ensayos de fauve renouveau
han cedido el protagonismo, hasta nueva orden, al sentido com&#250;n populista y conformista, as&#237;
como a su opuesto sim&#233;trico, el sectarismo ideol&#243;gico presa del delirio de binarizaci&#243;n total,
rasgos ambos de una vieja pol&#237;tica de la &#171;resistencia&#187; y de las &#171;amplias alianzas&#187;, vieja
ferralla de la &#233;poca del socialismo como (poder de) gesti&#243;n alternativa de la relaci&#243;n de
capital. Un corte transversal de las distintas &#171;familias&#187; o polaridades que compusieron el
&#171;movimiento de movimientos&#187; en Europa puede confirmarnos, con extraordinarias
excepciones, esta situaci&#243;n dif&#237;cil de confesar y de plantear como problema p&#250;blico.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Con arreglo a este breve apunte de &#171;coyuntura&#187;, &#191;qu&#233; utilidad, o qu&#233; fuerza heur&#237;stica puede
ofrecernos la tem&#225;tica de las instituciones, de su creaci&#243;n y/o destituci&#243;n? No poca, sobre todo
si somos capaces de circunscribir problemas concretos en situaciones concretas y actuales, al
mismo tiempo que enmarcamos y contextualizamos el inmenso acervo de la cr&#237;tica y la teor&#237;a
de las instituciones en la coyuntura presente, marcada por la neutralizaci&#243;n de la potencia
constituyente de los movimientos de lucha, y en un medio en el que la vida es tan pol&#237;tica
como productiva, de tal suerte que s&#243;lo formalmente podemos establecer distinciones entre la
politizaci&#243;n de la existencia de individuos y colectivos y las matrices de nueva potencia
productiva (fuera de y/o contra el valor-medida), o bien, desde el punto de vista de la
capacidad de captura y control de las singularidades cooperantes, las tecnolog&#237;as y
dispositivos del biopoder en red s&#243;lo pueden determinar secuencias de valor econ&#243;mico con
arreglo a una relaci&#243;n social entre sujetos, entre individuos creativos, capaces de afectarse
unos a otros, de ejercer un poder (y por ende una modificaci&#243;n de su actitud) de unos sobre
otros, con arreglo a relaciones m&#243;viles y dentro de una abertura espacio temporal, la del
mercado generalizado de las formas de vida, que es tambi&#233;n la dimensi&#243;n, decisiva, del
proyecto, en el que todas las competencias del sujeto deben concatenarse para realizar, en la
finitud del espacio y del tiempo, los objetivos de autovalorizaci&#243;n de s&#237; mismo. En este
sentido, la forma individuo resulta tan esencial para esta ontolog&#237;a neoliberal de la producci&#243;n
y del gobierno como su riqueza de relaciones, interacciones, experiencias, etc. Cabe plantear
la hip&#243;tesis de que, para este individuo productivo, el r&#233;gimen de guerra en tanto que
elemento de su mundo de la vida funciona, dentro de determinados par&#225;metros de estabilidad
de su vida, como un c&#250;mulo de riesgos e incertidumbres, de d&#233;ficit de informaci&#243;n, de miedo
y esperanza, ciertamente, pero tambi&#233;n como un acicate para su rendimiento en la red de la
movilizaci&#243;n total productiva, como una constante confirmaci&#243;n de la finitud y fragilidad de
su proyecto de s&#237; mismo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Se torna necesaria, pues, una selecci&#243;n activa de las herramientas y experiencias disponibles.
Hagamos un esfuerzo por orientarnos. Comenzando por el acotamiento mismo de la noci&#243;n de
&#171;instituci&#243;n&#187;. Considero que la tem&#225;tica de las instituciones presenta una actualidad
extraordinaria en su relaci&#243;n con el problema de los contrapoderes sociales (y por ende
pol&#237;ticos) o, dicho de otra manera, con el proyecto de una red de contrapoderes capaz de
soportar una din&#225;mica, discontinua e impredecible, de &#233;xodo constituyente del dispositivo
complejo capitalismo-governance-guerra. &#191;Qu&#233; implica esta selecci&#243;n activa? En gran
medida, y como ya ha sido se&#241;alado, un desplazamiento radical con respecto a los contenidos
y objetos de anteriores periodos, contextos y proyectos de la cr&#237;tica de las instituciones y de la
imaginaci&#243;n de un nuevo mundo de instituciones de la libertad. Resulta evidente que, fuera de
las condiciones de contextualizaci&#243;n y situaci&#243;n que hemos citado m&#225;s arriba, corremos el
riesgo de sacarnos de la chistera un nuevo &#225;mbito, separado y aislado de los problemas de
conflicto, organizaci&#243;n, producci&#243;n de subjetividad y contrapoder de los nuevos movimientos.
Corremos el riesgo as&#237; de hacer de necesidad virtud, cubriendo con un referente gen&#233;rico, el
de &#171;las instituciones&#187;, el vac&#237;o que las pr&#225;cticas cr&#237;ticas aborrecen o adoran religiosamente,
as&#237; como la s&#243;lida neutralizaci&#243;n del espacio pol&#237;tico que estamos viviendo en territorio
europeo. Un &#171;huevo de Col&#243;n&#187;, banalidad y fuente de distracci&#243;n, una &#171;salida institucional&#187;.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;[contin&#250;a...]&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Desc&#225;rgate &lt;a href=&quot;http://www.universidadnomada.net/IMG/zip/Hacia_nuevas_creaciones_politicas.zip&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;aqu&#237;&lt;/a&gt; el texto &#237;ntegro en formato odt comprimido.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El art&#237;culo est&#225; disponible tambi&#233;n &lt;a href=&quot;http://transform.eipcp.net/transversal/0707/sanchez/es&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;en la p&#225;gina de la revista Transversal/Transform&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	<item>
		<title>Nociones comunes, sobre la coinvestigaci&#243;n militante</title>
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		<dc:date>2007-06-23T02:25:05Z</dc:date>
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<category domain="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique34">Marta Malo de Molina</category>


		<description>&quot;Nociones comunes. Experiencias y ensayos entre investigaci&#243;n y militancia&quot;, con pr&#243;logo de Marta Malo de Molina y contribuciones de Posse, Derive approdi, Precarias a la deriva, Grupo 116, Colectivo Sin ticket, Colectivo Situaciones y otros. Publicado por Traficantes de sue&#241;os en 2004 y disponible en su sitio, www.traficantes.net &lt;br /&gt;A lo largo de la historia contempor&#225;nea, es posible rastrear, en los movimientos de transformaci&#243;n, un persistente recelo hacia determinadas formas de producci&#243;n y (...)


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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&quot;Nociones comunes. Experiencias y ensayos entre investigaci&#243;n y militancia&quot;, con pr&#243;logo de Marta Malo de Molina y contribuciones de Posse, Derive approdi, Precarias a la deriva, Grupo 116, Colectivo Sin ticket, Colectivo Situaciones y otros. Publicado por Traficantes de sue&#241;os en 2004 y disponible en su sitio, www.traficantes.net&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;A lo largo de la historia contempor&#225;nea, es posible rastrear, en los movimientos de transformaci&#243;n, un persistente recelo hacia determinadas formas de producci&#243;n y transmisi&#243;n del saber. Por un lado, recelo de las ciencias que ayudaban a una mejor organizaci&#243;n del mando y de la explotaci&#243;n, y recelo de los mecanismos de captura de los saberes menores (subterr&#225;neos, fermentados entre malestares e insubordinaciones, alimentados por procesos de cooperaci&#243;n social aut&#243;noma o en rebeld&#237;a) por parte de las agencias encargadas de garantizar la gobernabilidad. Por otro lado, tambi&#233;n, en muchos casos, recelo de las formas ideol&#243;gicas e ic&#243;nicas del saber supuestamente &#171;revolucionario&#187; y recelo de las posibles derivas intelectualistas e idealistas de saberes en principio nacidos en el seno de los propios movimientos. Este recelo ha llevado en ocasiones a la impotencia; en los procesos m&#225;s vivos y din&#225;micos de lucha y autoorganizaci&#243;n, ha sido un acicate para producir conocimientos, lenguajes e im&#225;genes propios, a trav&#233;s de procedimientos tambi&#233;n propios de articulaci&#243;n entre teor&#237;a y praxis, partiendo de la realidad concreta, procediendo de lo simple a lo complejo, de lo concreto a lo abstracto, con el objeto de ir creando un horizonte te&#243;rico adecuado y operativo, muy pegado a la superficie de la vida, donde la simplicidad y concreci&#243;n de los elementos de los que se ha partido adquieren significado y potencia.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Hoy, en los albores del tercer milenio, cuando la realidad de nuestras madres y abuelos parece haber estallado (con la derrota de los movimientos antisist&#233;micos del periodo posterior a 1968, el fin del mundo de Yalta, el eclipse del espacio geopol&#237;tico del Tercer Mundo, la desaparici&#243;n del sujeto &#171;movimiento obrero&#187;, la destituci&#243;n del paradigma industrial, la innovaci&#243;n inform&#225;tica y tecnol&#243;gica, la automatizaci&#243;n, desterritorializaci&#243;n y reorganizaci&#243;n productivas, la financiarizaci&#243;n y globalizaci&#243;n de la econom&#237;a, la afirmaci&#243;n de una forma-Estado basada en la guerra como vector de producci&#243;n normativa...) y cuando lo &#250;nico que se mantiene constante es el propio cambio, cambio vertiginoso, la necesidad de deshacerse de fetiches y bagajes ideol&#243;gicos, demasiado preocupados por el Ser y la esencia, y de construir, desde las din&#225;micas de autoorganizaci&#243;n social, mapas operativos, cartograf&#237;as en proceso, para poder intervenir en lo real, y acaso transformarlo, se hace a&#250;n m&#225;s acuciante. Mapas para orientarnos y movernos sobre un paisaje de relaciones y dispositivos de dominaci&#243;n en acelerada mutaci&#243;n. Pero tambi&#233;n mapas que nos ayuden a situarnos en ese paisaje hipersegmentado, a definir un punto de partida y de decantaci&#243;n, un lugar donde producci&#243;n de conocimiento y producci&#243;n de subjetividad converjan en la construcci&#243;n de lo com&#250;n, sacudiendo lo real.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Esta necesidad se ve acentuada, m&#225;s si cabe, por la centralidad que el conocimiento y toda una serie de facultades humanas gen&#233;ricas (lenguaje, afectos, comunicatividad, capacidades de relaci&#243;n, juego y cooperaci&#243;n...) han adquirido en la determinaci&#243;n del valor econ&#243;mico de cualquier empresa y, en t&#233;rminos m&#225;s generales, en la competici&#243;n en la jerarqu&#237;a econ&#243;mica global, convirti&#233;ndose en resortes estrat&#233;gicos -desde el punto de vista capitalista- de la producci&#243;n de beneficio y en interfaz de una econom&#237;a flexible, deslocalizada y en red. A todas estas transformaciones va asociada, desde el punto de vista del trabajo, la figura del virtuoso: ese trabajador, hasta ahora considerado improductivo, que no deja tras de s&#237; un producto tangible, sino cuya tarea se basa en una ejecuci&#243;n o performance -en favorecer y gestionar el flujo de informaciones, en tejer y armonizar relaciones, en producir ideas innovadoras, etc. La figura del virtuoso desaf&#237;a en su quehacer las tradicionales divisiones entre Trabajo, Acci&#243;n e Intelecto (Hannah Arendt): el intelecto, puesto al servicio del trabajo, se vuelve p&#250;blico, mundano, pasando a primer plano su naturaleza de bien com&#250;n; al mismo tiempo, el trabajo, imbuido de intelecto, se vuelve actividad sin obra, virtuosismo puro que se ejecuta en relaci&#243;n con el otro, con los otros que componen las redes productivas; por &#250;ltimo, en la uni&#243;n de intelecto y trabajo y la adopci&#243;n por parte de ambos de propiedades hasta ahora espec&#237;ficas de la acci&#243;n, esta &#250;ltima queda eclipsada, una vez borrada su especificidad.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;En relaci&#243;n con todo ello (en ning&#250;n caso como consecuencia un&#237;voca, directa, pero s&#237; en compleja y parad&#243;jica relaci&#243;n), se registra dentro de las redes sociales que persiguen transformar el estado de cosas presente (y dentro de una composici&#243;n social que ya es, de por s&#237;, virtuosa, que est&#225; obligada a serlo para sobrevivir en el alambre) una peculiar proliferaci&#243;n de experimentaciones y b&#250;squedas entre el pensamiento, la acci&#243;n y la enunciaci&#243;n: iniciativas que se preguntan c&#243;mo romper con los filtros ideol&#243;gicos y los marcos heredados, c&#243;mo producir conocimiento que beba directamente del an&#225;lisis concreto del territorio de vida y cooperaci&#243;n y de las experiencias de malestar y rebeld&#237;a, c&#243;mo poner a funcionar este conocimiento para la transformaci&#243;n social, c&#243;mo hacer operativos los saberes que ya circulan por las propias redes, c&#243;mo potenciarlos y articularlos con la pr&#225;ctica... en definitiva, c&#243;mo sustraer nuestras capacidades mentales, nuestro intelecto, de las din&#225;micas de trabajo, de producci&#243;n de beneficio y/o gobernabilidad, y aliarlas con la acci&#243;n colectiva (subversiva, transformadora), encamin&#225;ndolas al encuentro con el acontecimiento creativo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Ciertamente, estas preguntas no son nuevas, aunque el contexto en el que se plantean s&#237; que lo sea, y, de hecho, muchas de las experiencias que se las hacen han echado la vista atr&#225;s, en busca de referencias en el pasado en las que la producci&#243;n de saber estuviera ligada de manera inmediata y fruct&#237;fera con procesos de autoorganizaci&#243;n y din&#225;micas de lucha. En este sentido, es posible identificar en la historia reciente cuatro grandes filones de inspiraci&#243;n: la encuesta y la coinvestigaci&#243;n obreras, los grupos de autoconciencia de mujeres y la epistemolog&#237;a feminista, el an&#225;lisis institucional y, por &#250;ltimo, la Investigaci&#243;n Acci&#243;n Participante o IAP. Todos ellos merecen, por su riqueza e inter&#233;s, un breve repaso, a modo de excursus hist&#243;rico que permita situar la discusi&#243;n y las trayectorias actuales de investigaci&#243;n militante e investigaci&#243;n-acci&#243;n. Dedicaremos a ello buena parte de este pr&#243;logo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;(desc&#225;rgate &lt;a href=&quot;http://www.universidadnomada.net/IMG/pdf/nociones_comunes.pdf&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;aqu&#237;&lt;/a&gt; el resto del pr&#243;logo, junto con el libro entero, en formato PDF).&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El libro puede encargarse en el sitio web de &lt;a href=&quot;http://www.traficantes.net&quot; class=&quot;spip_out&quot;&gt;Traficantes de sue&#241;os&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Consideraciones despu&#233;s de G&#233;nova</title>
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<category domain="http://www.universidadnomada.net/spip.php?rubrique37">Ra&#250;l S&#225;nchez Cedillo</category>


		<description>Una intervenci&#243;n despu&#233;s de los sucesos de G&#233;nova, durante las jornadas globales contra el G8 que tuvieron lugar los 19-21 de julio de 2001. &lt;br /&gt;G&#233;nova ha sido un laboratorio. Como en todos aquellos lugares donde se decanta un enfrentamiento pol&#237;tico crucial, G&#233;nova ha sido el tubo de ensayo de nuevas formas de ofensiva contra las expresiones pol&#237;ticas irreductibles. Durante los d&#237;as 17 y 18 de julio la ciudad fue evacuada. Una estudiada campa&#241;a de terror medi&#225;tico indujo a sus habitantes a abandonar (...)


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;Una intervenci&#243;n despu&#233;s de los sucesos de G&#233;nova, durante las jornadas globales contra el G8 que tuvieron lugar los 19-21 de julio de 2001.&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;G&#233;nova ha sido un laboratorio. Como en todos aquellos lugares donde se decanta un enfrentamiento pol&#237;tico crucial, G&#233;nova ha sido el tubo de ensayo de nuevas formas de ofensiva contra las expresiones pol&#237;ticas irreductibles. Durante los d&#237;as 17 y 18 de julio la ciudad fue evacuada. Una estudiada campa&#241;a de terror medi&#225;tico indujo a sus habitantes a abandonar sus viviendas, a huir de la supuesta barbarie que acechaba. G&#233;nova fue vaciada y qued&#243; desierta gracias a un aut&#233;ntico estado de sitio que se escenificaba con m&#225;s de 25.000 efectivos de todas las polic&#237;as disponibles m&#225;s el ej&#233;rcito y con el cerco del centro hist&#243;rico. El Genoa Social Forum, entidad colectiva encargada de coordinar las movilizaciones contra el G-8, asumi&#243; como primer objetivo quebrar ese estado de sitio, devolver a la ciudadan&#237;a el derecho a manifestarse en la calle y a reivindicar delante de los poderosos el rechazo y el descontento frente a su dictado pol&#237;tico. Las movilizaciones preparadas para los d&#237;as 19, 20 y 21 fueron orientadas precisamente contra la imposici&#243;n por la fuerza de las armas de un estado de sitio sobre la ciudad. El grito de &quot;G&#233;nova libre&quot; se repiti&#243; sin cesar en cada uno de los numerosos actos de masas. Sin embargo, a partir del jueves 19, d&#237;a de la manifestaci&#243;n multitudinaria contra la exclusi&#243;n social y por los derechos de los inmigrantes con y sin papeles, se demostr&#243; que el sitio de G&#233;nova no era sino la antesala del estado de excepci&#243;n. Las m&#225;s sombr&#237;as premoniciones expresadas en los d&#237;as anteriores por distintas voces comenzaron a cobrar sello de realidad.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Para el viernes 20 estaban preparadas varias acciones organizadas por los distintos grupos y organizaciones convocantes. La idea de la entrada en la llamada &quot;zona roja&quot; (zona amurallada para la celebraci&#243;n de la cumbre) no era la de una toma por la fuerza, sino, antes bien, la de hacer visible la oposici&#243;n al G-8 y a la imposici&#243;n del estado de sitio en la ciudad. Las diferentes columnas de manifestantes trataron de acercarse a la zona roja y demostrar as&#237; que una ciudad no puede ser cercada. Todas ellas sin excepci&#243;n, desde las integradas por grupos cat&#243;licos y pacifistas hasta la de los &quot;desobedientes&quot; que practican la acci&#243;n directa no violenta, fueron atacadas, gaseadas y en algunos casos tiroteadas por los cuerpos de seguridad del Estado mucho antes de llegar a los lindes de la ciudadela prohibida.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;Fue entonces cuando se desencaden&#243; la estudiada tragedia. En una de las calles de la ciudad confluyeron dos columnas: la de los &quot;desobedientes&quot;, integrada fundamentalmente por los Tute Bianche (monos blancos) y otros centros sociales autogestionados italianos, que practican la desobediencia civil bloqueando las cargas policiales con escudos y dispositivos no ofensivos, y la de grupos del denominado Black Block, que reun&#237;a a j&#243;venes de distintas procedencias y orientaciones a los que unificaba el rechazo de la pr&#225;ctica de la acci&#243;n directa no violenta, cuya manifestaci&#243;n hab&#237;a sido deshecha desde su lugar de comienzo por los gases lacrim&#243;genos de la polic&#237;a. En la confusi&#243;n de las cargas policiales y a resultas del choque con la polic&#237;a a que ello dio lugar, se produjeron varios disparos. Dos de ellos acabaron con la vida de un joven romano de 23 a&#241;os afincado en G&#233;nova, Carlo Giuliani, pero tambi&#233;n fueron contabilizados varios heridos de bala y encontrados numerosos casquillos en el suelo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;A nuestro modo de ver, la lectura de este suceso no deja lugar a dudas. La polic&#237;a mantuvo una actitud intencionada de provocaci&#243;n. Las medidas de excepci&#243;n y de suspensi&#243;n de garant&#237;as constitucionales fueron contundentes: cerca de 300 detenidos, casi 600 heridos (varios de ellos grav&#237;simos), palizas en la calle y varias decenas de personas vejadas y torturadas en las dependencias policiales. Numerosos testimonios y pruebas documentales demuestran la infiltraci&#243;n policial en grupos del denominado Black Block, cuya l&#243;gica operativa era dif&#237;cilmente discernible de la estrategia represiva. Los media han recogido la actuaci&#243;n policial como el resultado del ejercicio de la violencia por parte de grupos indistintos de manifestantes, en la mayor de las confusiones, sin duda interesada. Todo lo m&#225;s se ha hablado de actuaci&#243;n desmesurada de los cuerpos de seguridad del Estado. Sin embargo, este ejercicio de violencia policial no es una respuesta, ni un resultado: ha sido el despliegue de una estrategia anunciada. El Ministerio del Interior italiano, de acuerdo con el G-8, ha planeado el desarrollo de los acontecimientos al hilo de la siguiente hip&#243;tesis: &#191;hasta d&#243;nde podemos llegar en el ejercicio de la represi&#243;n? &#191;hasta d&#243;nde podemos justificar p&#250;blicamente el asesinato y la tortura? &#191;c&#243;mo podemos desactivar a cualquier precio la potencia subversiva de las multitudes de &quot;desobedientes&quot; y manifestantes no violentos? A nosotros s&#243;lo nos cabe decir: los destrozos en el mobiliario urbano no justifican la tortura y la muerte. As&#237; lo han entendido los cientos de miles de manifestantes que en toda Italia y en varias ciudades de Europa, as&#237; como en numerosas ciudades del resto del mundo, han salido a la calle, conscientes de que nos encontramos en un punto de inflexi&#243;n extremadamente peligroso.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La p&#237;rrica victoria del G-8 ha consistido en tomar por algo natural el asesinato de un chaval; en haber convertido tres d&#237;as de una ciudad en un tiempo suspendido para todo ejercicio de las libertades; en haber transformado a varias decenas de j&#243;venes en terroristas internacionales; en haber golpeado, detenido, torturado y asesinado impunemente sin que las olas de indignaci&#243;n derrocaran su despotismo.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;La globalizaci&#243;n impuesta es un proceso de liberalizaci&#243;n y liquidaci&#243;n de toda traba a los flujos de mercanc&#237;as y capitales. Su exigencia inmediata consiste en que toda superficie y todo objeto del planeta pueda ser transformado en mercanc&#237;a. Sus correlatos sociales son la flexibilizaci&#243;n de los mercados de trabajo, esto es, su precarizaci&#243;n; nuevos procesos de proletarizaci&#243;n a nivel planetario, que se traducen en la expropiaci&#243;n de las peque&#241;as econom&#237;as campesinas y urbanas; en la exclusi&#243;n sistem&#225;tica de partes crecientes de la poblaci&#243;n mundial de los circuitos formales de trabajo y de redistribuci&#243;n de riqueza. Los agentes de esta globalizaci&#243;n capitalista son los grandes capitales transnacionales que, bien agrupados en las grandes compa&#241;&#237;as o en las potentes entidades financieras y especulativas, empujan este proceso de explotaci&#243;n de las poblaciones y de la naturaleza hasta los l&#237;mites de la descomposici&#243;n cultural y social. El movimiento de resistencia global, que no movimiento antiglobalizaci&#243;n, apuesta por una globalizaci&#243;n de distinto orden, una globalizaci&#243;n de la resistencia a estos procesos, una globalizaci&#243;n en el ejercicio de la democracia de las multitudes, en la generalizaci&#243;n y difusi&#243;n de la inteligencia colectiva.&lt;/p&gt; &lt;p class=&quot;spip&quot;&gt;El experimento del G-8 en G&#233;nova ha sido la invenci&#243;n de las nuevas formas pol&#237;ticas de este proceso de globalizaci&#243;n, una nueva especie de fascismo de baja intensidad y geometr&#237;a variable que convive con la democracia formal y la publicidad medi&#225;tica, para aplicarse con especial rigor en los momentos concretos de necesidad. Durante los d&#237;as 20 y 21 de julio, el G-8 ha demostrado al llamado Primer Mundo que por la globalizaci&#243;n capitalista se puede matar y torturar y adem&#225;s justificarlo p&#250;blicamente. A nosotros nos corresponde hacer honores a la m&#225;xima de que s&#243;lo en una sociedad donde persiste el debate y la libre discusi&#243;n, donde se ejerce cotidianamente la democracia y el derecho de resistencia de las multitudes, se hace intolerable este ejercicio del terror.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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